miércoles, noviembre 4 2026
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En el IPOM del tercer trimestre, la autoridad monetaria dedicó un apartado especial a justificar la estrategia aplicada sobre sus reservas de oro. Sostuvo que utiliza instrumentos financieros desde 2006, que las operaciones no modifican las tenencias físicas y que la cobertura permitió capturar cerca del 70% de la apreciación del metal en 2025.

Una respuesta institucional a la polémica por el oro

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) incorporó en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) una explicación extensa sobre la administración de sus reservas en oro, en medio de la controversia que desde 2024 rodea tanto el traslado de lingotes al exterior como las operaciones financieras realizadas para cubrir el valor de ese activo. Bajo el título “La administración transparente y eficiente de las reservas en oro del BCRA”, el Recuadro 2 busca fundamentar la estrategia y responder a los cuestionamientos sobre sus resultados.

La principal defensa de la autoridad monetaria es que las coberturas no constituyeron una apuesta aislada ni una operatoria novedosa. Según el documento, el Banco Central utiliza instrumentos derivados para administrar el riesgo de su posición en oro desde 2006 y las estrategias de este tipo se aplicaron en trece de los últimos veinte años. También afirma que las políticas vigentes desde el 12 de diciembre de 2023 dieron continuidad a las previstas en su Manual de Inversiones y que fueron auditadas sin observaciones por la Auditoría General de la Nación (AGN) durante los últimos veinte años.

Cómo funciona la cobertura: protegerse de las bajas a cambio de limitar parte de las ganancias

El instrumento que el BCRA dice haber utilizado en 2024 y 2025 es el denominado zero-cost collar. Se trata de una estrategia que combina la compra de opciones de venta (puts), que establecen un piso de protección ante una caída del precio del oro, con la venta simultánea de opciones de compra (calls). La prima recibida por vender estas últimas compensa el costo de adquirir la protección, de modo que la operación no requiere un desembolso neto inicial por primas.

El mecanismo tiene una contrapartida: si el precio del oro registra una suba extraordinaria, el Banco Central resigna parte de la apreciación potencial por encima del nivel pactado en las opciones vendidas. En cambio, si el metal cae, la opción de venta busca limitar el impacto negativo sobre el valor de la posición. El BCRA remarca que estos contratos se liquidan en divisas y que, por lo tanto, no modifican las tenencias físicas de oro ni generan movimientos, compromisos o gravámenes sobre los lingotes.

En otras palabras, la cobertura no busca maximizar en todos los escenarios la ganancia derivada de una suba del oro, sino administrar el riesgo del portafolio. Ese es el criterio que el organismo propone utilizar para evaluar la estrategia: comparar el resultado con el objetivo fijado al momento de contratarla y con la información disponible entonces, en lugar de juzgarla únicamente a partir de la evolución posterior del precio.

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El argumento del BCRA: reservas frágiles y mayor exposición al precio del oro

El informe sostiene que la decisión de reanudar las coberturas en 2024 respondió a la composición de las reservas y a la situación del balance del Banco Central a fines de 2023. Según los datos incluidos en el IPOM, en diciembre de ese año las tenencias de oro estaban valuadas en unos USD 4.100 millones y representaban el 18% de las reservas internacionales. Para octubre de 2024, cuando se retomaron las coberturas, su valor había subido a USD 5.200 millones, equivalente al 19,3% del total.

El BCRA describe el punto de partida como una situación de extrema fragilidad: afirma que las reservas internacionales netas eran negativas en USD 11.200 millones a fines de 2023 y que el 93% de las reservas en divisas estaba comprometido en operaciones de pase y swap con vencimiento dentro de los doce meses siguientes. En ese contexto, argumenta que el peso creciente del oro dentro de las reservas hacía más relevante proteger su valor frente a eventuales bajas del metal.

El documento también distingue dos decisiones que suelen aparecer mezcladas en el debate. Por un lado, menciona el rebalanceo y traslado de una parte del oro con el objetivo de mejorar la disponibilidad y liquidez de esos activos. Por otro, describe las coberturas financieras destinadas a proteger el valor de mercado de la posición. Según el BCRA, estas últimas no alteran la cantidad de oro físico.

La suba del 66% en 2025 y el resultado que destaca el Central

Uno de los puntos más relevantes de la explicación oficial es el comportamiento excepcional del precio del oro durante 2025. El IPOM señala que el metal se valorizó 66% en ese año y que, de acuerdo con la estimación estadística utilizada por el organismo, una variación de esa magnitud tenía una probabilidad de apenas 0,01%. Esa suba llevó al ejercicio de las opciones de compra (calls) que el BCRA había vendido para financiar las opciones de protección (puts).

Aun con ese límite a la ganancia potencial, el Banco Central afirma que la estrategia le permitió capturar aproximadamente el 70% del aumento total del precio del metal y obtener una ganancia inédita sobre su posición en oro. En un comunicado publicado el 8 de octubre de 2026, la entidad informó que el resultado neto de esa posición durante 2025 fue positivo en USD 2.505 millones, al considerar conjuntamente la evolución del precio del oro y las operaciones de cobertura.

La cifra es importante porque muestra por qué no corresponde evaluar por separado el resultado de los derivados y la variación del activo subyacente. En un esquema de cobertura, una pérdida en las opciones vendidas puede coexistir con una ganancia mayor en la posición física de oro. El dato relevante para el balance es el resultado combinado, no el desempeño aislado de uno de sus componentes.

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Qué explica el informe y qué preguntas siguen abiertas

La publicación del IPOM aporta una explicación técnica sobre el objetivo, la mecánica y el resultado que el BCRA atribuye a las coberturas. Sin embargo, no equivale a una rendición pública completa de todos los detalles de las operaciones. El propio recuadro sostiene que cierta información debe mantenerse confidencial para evitar que otros participantes del mercado anticipen las decisiones del Banco Central y operen en su contra.

Esa reserva de información es uno de los puntos sensibles de la controversia. Durante septiembre, la discusión pública incluyó preguntas sobre el destino y la custodia de los lingotes trasladados al exterior, además de cuestionamientos sobre el alcance de las auditorías. En el Senado, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que una parte del oro estaba depositada en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza. Posteriormente, la AGN señaló que la auditoría específica sobre las operaciones de traslado y depósito aún requería información y análisis, lo que generó una controversia sobre el alcance de las revisiones realizadas.