El fondo suizo Mercuria se quedó con Shell Argentina: 894 bocas de expendio y la refinería de Dock Sud
El gigante suizo Mercuria Energy Group compró este jueves la totalidad de los activos que Raízen operaba bajo la marca Shell en Argentina por USD 1.420 millones. La operación, confirmada ante la Bolsa de San Pablo, es una de las más grandes del mercado energético local en los últimos años.
La transacción incluye las 894 estaciones de servicio Shell distribuidas en todo el país, la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque, y dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe. El precio está sujeto a ajustes al cierre definitivo de la operación.
El comprador y sus socios locales
Mercuria Energy Group es un grupo independiente de energía y trading de materias primas fundado en Ginebra en 2004, que opera en más de 50 países con ingresos de USD 140.000 millones. No llega sola al negocio.
En Argentina, Mercuria es socia mayoritaria de Integra Capital en la petrolera Phoenix Global Resources, que opera en Vaca Muerta. Además, participan de la compra Edenor y —a título personal— figuras del empresariado energético local, aunque los porcentajes accionarios aún no están confirmados de manera oficial.
Según fuentes cercanas a la negociación, Edenor podría tener una participación de entre el 35% y el 40% en la nueva sociedad.
Por qué Raízen vendió:
La salida de los brasileños respondió a una asfixia financiera: la empresa buscará liquidez para reestructurar una deuda global de USD 13.240 millones, tras un 2025 en que sus acciones se derrumbaron un 70%.
La combinación de controles cambiarios, restricciones a las importaciones y distintos períodos de congelamiento de precios terminó afectando la rentabilidad del negocio. La empresa ya había iniciado un proceso de venta de activos en otros países de la región, incluyendo Paraguay. Argentina era el activo más grande que le quedaba.
Qué cambia en el mercado de combustibles.
Las 894 estaciones Shell representan el 19% del mercado de despacho de combustibles del país, lo que ubica a la marca como segunda fuerza detrás de YPF y por delante de Axion y Puma Energy.
El cambio de manos reordena ese mapa:
La lógica estratégica de los nuevos dueños es transformar las estaciones de servicio en hubs energéticos, instalando cargadores para autos eléctricos y paneles solares, aprovechando el expertise de la distribuidora eléctrica.
Los nuevos dueños asumirían el control efectivo de la operación en los próximos 30 a 60 días, una vez que se cumplan las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes.
La voz del comprador:
“Mercuria cuenta con la solidez financiera, la capacidad operativa y la visión a largo plazo necesarias para respaldar y hacer crecer este negocio”, declaró Brian Falik, director global de inversiones de la firma.





