Insólito: Petro juega al estratega de PC mientras Colombia se prende fuego
A Gustavo Petro ya no le alcanza con las nubes de su propia gestión y ahora decidió que es buena idea desempolvar mapas de 1826. El tipo quiere resucitar la Gran Colombia —esa que incluye a Venezuela, Ecuador y Panamá— con un “voto constituyente” que suena más a manotazo de ahogado para distraer a la tribuna que a una propuesta seria de un jefe de Estado.
Hay una regla de oro en la política regional: cuando a un presidente las encuestas le dan la espalda y la calle le quema, saca la carta de la “Patria Grande”. El presidente de Colombia, Gustavo, Petro se despertó con ganas de ser Bolívar y tiró en X (Twitter) una propuesta de confederación que parece un delirio de madrugada. Quiere un parlamento común, una justicia compartida y un bloque de poder que sea el “centro del mundo”. Lindo para un póster, pero inviable para un continente que tiene los pies en el barro.
Está es la Gran Colombia, era la idea de Bolívar y propongo por voto constituyente de la población, que la reconstruyamos como una confederación de Naciones autónomas.
Tendríamos unas políticas comunes en las materias que proponga el pueblo. Indudablemente la política comercial… pic.twitter.com/cUB2R5ZUYm
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 10, 2026
El club de los amigos que no están
Lo de Petro es de un cinismo de campeonato. Quiere sumar a Panamá, un país que hoy vive de espaldas a los delirios ideológicos de Bogotá y que ni en sus más raros sueños va a poner el Canal en una mesa de negociación compartida. Quiere sumar a Ecuador, que está en medio de una guerra civil contra el narco y lo que menos quiere es importar la “paz total” fallida de Colombia. Y por supuesto, cuenta con Venezuela, como si la reconstrucción de Caracas fuera un trámite para hacerle la segunda en una foto de cumbre regional.
Delirios de “Constituyente”
Lo más flojo de papeles es que Petro propone un voto constituyente para que la gente decida si quiere volver a ser parte de la Gran Colombia. Es la típica jugada de manual. Como no puede bajar la inflación ni frenar la violencia en el Cauca, inventa una épica para que el militante tenga algo que festejar en las redes.
Se llena la boca hablando de la Unión Europea, pero cita como ejemplo a la Confederación del Sahel en África, una zona donde los golpes de Estado son el desayuno de cada día. Si ese es su espejo de “integración”, estamos en el horno.
El veredicto de Oíd Mortales
La soberanía no es un rompecabezas de cartón. Petro busca ser el heredero de la espada de Bolívar porque el traje de presidente de Colombia hoy le queda gigante. Menos mapas del siglo XIX y más gestión para el siglo XXI.
En Argentina ya sabemos cómo terminan estas fantasías de “bloques regionales” que solo sirven para que los presidentes se saquen fotos mientras sus pueblos sufren.



