sábado, septiembre 19 2026
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La interna peronista en el sur detonó de la peor manera: denuncias de “compra de voluntades”, aprietes municipales y una ruptura definitiva entre los intendentes y el kirchnerismo. Mientras el PJ local se desangra, Anabel Fernández Sagasti mueve sus fichas en un escenario que ya huele a traición.


El peronismo de Mendoza no conoce la paz, pero en San Rafael la política acaba de descender a los sótanos del barro electoral. La tregua de cartón entre el sector de los intendentes (el “sultanato” de los Félix) y el kirchnerismo duro voló por los aires con una denuncia que dejó a todos expuestos.

Nadir Yasuff, principal alfil de Anabel Fernández Sagasti en el sur y candidato a convencional, encendió el ventilador en sus redes sociales al denunciar que desde el municipio de San Rafael intentaron “comprar” a los integrantes de su lista para que se bajen de la contienda.

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La acusación no es sutil. Según Yasuff, la moneda de cambio ofrecida por el oficialismo local habrían sido puestos en la municipalidad o directamente “platita”, financiada —según sus palabras— “con la tuya”. Un golpe directo a la línea de flotación de los Félix, a quienes el kirchnerismo ahora acusa de utilizar el aparato estatal para limpiar la interna de voces disidentes.

“Dejen de apretar a quienes forman parte. No se gasten, no tenemos precio”, disparó Yasuff en un posteo que rápidamente se llenó de comentarios sobre el nerviosismo del “Sultanato” ante la posibilidad de perder el control total del Concejo Deliberante.

​El fin de la simulación

​La fractura en San Rafael anticipa una campaña marcada por la confrontación abierta. Lo que antes eran diferencias estratégicas hoy son denuncias de extorsión. El kirchnerismo ha decidido dar la batalla por las bancas en el Concejo y en la Convención, ignorando cualquier pedido de “unidad” que llegue desde la sede de calle España.

El escenario es de una tensión creciente:

  • El kirchnerismo se organiza para resistir el embate y disputar espacios reales de poder.
  • El PJ oficialista es acusado de “nerviosismo” y de no querer “jugar” con reglas limpias.
  • ​La militancia observa cómo la moneda de cambio vuelve a ser el cargo público o el billete fácil.

En San Rafael, el amor se terminó hace rato y ahora solo queda la lucha por la supervivencia. Y finalmente, el peronismo mendocino vuelve a demostrar que su especialidad no es ganar elecciones, sino convertir sus internas en un espectáculo de canibalismo político a cielo abierto.