El transporte eléctrico entra en carrera: Mendoza acelera obras para anticiparse al crecimiento minero
Transener y Distrocuyo advirtieron que la red de transporte eléctrico se convirtió en uno de los principales límites para incorporar nueva generación eléctrica y abastecer grandes consumos. Mientras Valle de Uco ya está en ejecución, Mendoza Norte sigue en evaluación de ofertas y el Sur prepara una obra por US$36,3 millones.
Durante la Mesa 4 del Mendoza Energy Summit, Transener, Distrocuyo y el FOPIATZAD coincidieron en que la expansión de la red deberá adelantarse a la nueva demanda. La mesa, denominada “Transporte eléctrico: ampliación de la red, inversión privada y capacidad para la nueva demanda”, estuvo moderada por Manuel Sánchez Bandini, subsecretario de Energía y Minería.
Participaron Pablo Tarca, director general de Transener y Transba; Edgardo Fonoll, director general de Distrocuyo; y Pablo Díaz Telli, coordinador del FOPIATZAD.
Pablo Traca: “El transporte es el gran cuello de botella”
“Hoy no hay ninguna cadena del mercado eléctrico que no tenga claro el diagnóstico de que el transporte es el gran cuello de botella”, sostuvo Pablo Tarca durante el panel.
Su planteo fue que las inversiones en transmisión tienen horizontes mucho más largos que los ciclos políticos o las necesidades inmediatas de generación. Las líneas pueden tener vidas útiles de varias décadas y deben planificarse con anticipación para evitar que nuevas centrales o grandes consumidores queden sin capacidad disponible.
Argentina cuenta desde 2023 con un Plan de Expansión del Sistema de Transmisión de Energía Eléctrica, aprobado mediante la Resolución 507. La propia normativa identificó corredores y estaciones saturados o próximos a estarlo y dificultades para conectar zonas con potencial renovable con los grandes nodos de demanda. El esquema contempla necesidades de corto, mediano y largo plazo, con un horizonte de hasta diez años.
Para Tarca, buena parte de las necesidades técnicas ya están identificadas. El problema es cómo convertir esos planes en obras y, especialmente, cómo financiarlas.
Cruz de Piedra mostró qué pasa cuando la red llega primero
Fonoll utilizó el caso de Cruz de Piedra-Gran Mendoza para mostrar el efecto que puede tener una ampliación de transporte realizada antes de que aparezcan las inversiones. La obra comenzó a planificarse décadas atrás y fue finalmente concretada con recursos provinciales. Demandó US$20,67 millones y cuenta con una capacidad instalada de 617 MVA, según la documentación oficial.
Durante el Summit, Fonoll sostuvo que después de habilitarse esa infraestructura comenzaron a avanzar alrededor de 755 MW de proyectos fotovoltaicos que encontraron capacidad disponible para conectarse.
Cruz de Piedra fue concebida para reforzar el sistema, permitir futuras estaciones y liberar capacidad para nueva generación. El concepto que dejó el Fonoll fue que el transporte debe llegar antes que el crecimiento que después utilizará esa capacidad.
Mendoza tiene un paquete oficial de obras por alrededor de US$140 millones
El Gobierno identifica oficialmente un conjunto de proyectos eléctricos por aproximadamente US$140 millones, instrumentados mediante el FOPIATZAD y recursos del Fondo del Resarcimiento de la Promoción Industrial. El paquete incluye la Estación Transformadora Mendoza Norte, Valle de Uco, la interconexión El Marcado-La Dormida-La Paz y el cierre del sistema San Rafael-General Alvear.
Por su parte, durante el Summit, Díaz Telli habló de una cartera de aproximadamente US$160 millones entre obras en ejecución o próximas a comenzar, que incluye un conjunto más amplio de actuaciones.
Valle de Uco ya entró en ejecución
La Estación Transformadora Valle de Uco es actualmente una de las obras más avanzadas, Díaz Telli señaló que el proyecto registraba alrededor de 20% de avance, con una inversión cercana a US$36 millones.
La obra comprende una nueva estación de 220/132 kV y la ampliación de Capiz, con el objetivo de reforzar el abastecimiento de los tres departamentos del Valle de Uco y dar mayor seguridad al sistema provincial.
También permitirá ampliar la disponibilidad para emprendimientos productivos y facilitar nuevas conexiones de generación. El proyecto había atravesado previamente una licitación con seis ofertas económicas presentadas.
Mendoza Norte sigue en evaluación de ofertas
Una de las obras de mayor escala es la Estación Transformadora Mendoza Norte 220/132 kV. El presupuesto oficial asciende a US$48.657.769 y en agosto fueron abiertas 16 propuestas económicas correspondientes a cuatro oferentes que habían superado la etapa técnica y administrativa. Once de esas propuestas quedaron por debajo del presupuesto.
El Gobierno dejó establecido que la comisión evaluadora debe analizar las propuestas antes de avanzar con la contratación, por lo que el estado comprobado sigue siendo evaluación de ofertas.
Mendoza Norte busca descomprimir el actual anillo de 132 kV del Gran Mendoza y generar capacidad para nuevos consumos industriales, productivos y mineros, especialmente hacia el norte y oeste provincial.
La obra contempla además alrededor de 11,7 kilómetros de líneas aéreas de doble terna en 132 kV y unos 850 metros de cableado subterráneo para vincularla con Las Heras.
El Sur actualizó su proyecto: US$36,3 millones y casi 94 kilómetros de líneas
El otro cambio importante ocurrió en San Rafael-General Alvear. La cifra de US$31 millones utilizada anteriormente quedó desactualizada.
El 8 de septiembre, el Gobierno puso en consulta pública el pliego provisorio para cerrar el anillo eléctrico de 132 kV entre ambos departamentos. El presupuesto equivale actualmente a aproximadamente US$36,3 millones.
El proyecto incluye una nueva estación transformadora de 132/33/13,2 kV en las inmediaciones del Parque Industrial de San Rafael, una línea de aproximadamente 14 kilómetros para conectarla con la red existente y otra de 79,5 kilómetros entre esa estación y General Alvear. También contempla ampliaciones en la estación alvearense.
La obra busca cerrar el circuito eléctrico del Sur, reducir la dependencia de una única alimentación para General Alvear, Bowen y Monte Comán y descomprimir la infraestructura existente en San Rafael.
Por ahora, sin embargo, todavía no existe una licitación formal con ofertas abiertas. El pliego continúa en etapa de consulta. Una vez incorporadas las observaciones y definidos los términos finales, deberá publicarse el llamado definitivo.
Las obras avanzan a distintas velocidades
El mapa actualizado permite ver con más claridad dónde está hoy cada proyecto.
Valle de Uco ya está en ejecución. Mendoza Norte continúa bajo evaluación de las ofertas económicas. San Rafael-General Alvear todavía atraviesa la etapa previa al llamado formal.
Esa diferencia es relevante porque muestra que la expansión de la red no ocurrirá simultáneamente en toda la provincia.
También permite dimensionar el desfase que preocupa a las compañías: mientras nuevos proyectos de generación, minería o industria pueden tomar decisiones de inversión en plazos relativamente cortos, las grandes ampliaciones eléctricas requieren estudios, permisos, financiamiento, licitaciones y obras que pueden extenderse durante años.
La discusión ahora es quién paga
Una de las partes más relevantes de la mesa fue financiera. Tarca sostuvo que para ampliar el transporte no alcanza con identificar dónde hace falta una línea: también debe definirse quién se beneficia y quién repaga la inversión.
En una gran ampliación nacional, el beneficio puede distribuirse entre múltiples usuarios porque permite incorporar generación más eficiente y aumentar la competencia dentro del sistema.
El esquema que apareció durante el panel combina planificación pública, inversión privada y mecanismos de repago vinculados con quienes obtienen capacidad gracias a la nueva infraestructura.
Fonoll coincidió en que el capital privado será necesario, pero marcó una dificultad adicional: una línea puede tener períodos de recuperación de 15 o 20 años. Para atraer ese dinero se requieren previsibilidad regulatoria, contratos y mecanismos financieros capaces de sobrevivir a varios ciclos económicos y políticos.
La tecnología ayuda, pero no reemplaza los cables
La mesa también abordó baterías, automatismos y nuevas herramientas para operar mejor la red existente. Tarca fue explícito: la tecnología puede optimizar el sistema y postergar algunas restricciones, pero no sustituye la infraestructura física. “Los automatismos no reemplazan kilómetros de línea”, sostuvo.
Fonoll agregó que la red futura será además más compleja. Generación distribuida, almacenamiento, electromovilidad y usuarios capaces de consumir e inyectar energía obligarán a administrar flujos eléctricos mucho menos lineales que los del sistema tradicional. Eso aumenta la importancia de la digitalización y los sistemas de control, pero no elimina la necesidad de capacidad real de transmisión.
El crecimiento minero obliga a correr antes que la demanda
La provincia proyecta más generación solar, evalúa una expansión de Vaca Muerta y tiene proyectos mineros que podrían incorporar grandes consumos eléctricos durante los próximos años. La propia Provincia viene señalando que obras como Mendoza Norte permitirán otorgar factibilidad a emprendimientos que hoy no encuentran suficiente capacidad en el sistema. La carrera implicará determinar que líneas y estaciones estén construidas antes de que esos proyectos pidan energía.
Cruz de Piedra mostró qué ocurre cuando la infraestructura se anticipa, Valle de Uco ya está en obra, Mendoza Norte espera definición y el Sur recién está preparando su próximo llamado. Ese calendario puede terminar siendo tan determinante como las inversiones privadas.




