sábado, septiembre 19 2026
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El jefe de Gabinete, Diego Santilli, respondió públicamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel tras su cuestionamiento al estado del presidente Javier Milei, y le pidió que “arme su proyecto y compita” si tiene diferencias con la conducción del Gobierno. La frase se conoció el jueves, horas después del cruce entre la vice y el Presidente en redes sociales.

Se trata de la primera respuesta institucional de peso desde que Santilli asumió al frente del Gabinete nacional, a fines de junio, en reemplazo de Manuel Adorni. El mensaje buscó marcar una postura de firmeza del Ejecutivo frente a un nuevo round de tensión con la vicepresidenta.

El mensaje del jefe de Gabinete

Santilli evitó profundizar en el contenido puntual de la disputa entre Villarruel y la diputada Lilia Lemoine, y centró su respuesta en un pedido de definición política hacia la vicepresidenta: si tiene un proyecto propio, que lo formalice y compita en el terreno electoral, en lugar de sostener las diferencias por la vía de las redes sociales.

El planteo de Santilli se alinea con la estrategia que la Casa Rosada sostiene desde hace meses frente a los cuestionamientos internos: la idea de que la gestión de gobierno debe primar por sobre las disputas de poder, en un año en el que el oficialismo buscará consolidar su base electoral rumbo a 2027.

Un jefe de Gabinete con otro perfil

La respuesta de Santilli se inscribe en un estilo de gestión distinto al que caracterizó a su antecesor. Mientras Adorni operaba con un perfil más ideológico y de exposición mediática constante, Santilli llegó a la Jefatura de Gabinete con el objetivo declarado de reconstruir vínculos con los gobernadores y sostener la gobernabilidad legislativa, tras un semestre marcado por la investigación judicial que terminó con la salida de Adorni.

Ese cambio de perfil también se refleja en la forma de abordar la interna con Villarruel: mientras el propio Milei mantiene un tono de confrontación directa desde su cuenta personal, Santilli buscó bajar la temperatura del conflicto sin ceder en el fondo del planteo oficial.

El peso de la agenda económica

En sus declaraciones, Santilli remarcó que la agenda económica del Gobierno “viene dando números muy positivos”, con la desaceleración de la inflación, la recuperación del poder adquisitivo y la baja del riesgo país como los ejes que, según su planteo, quedaron “tapados” por la sucesión de escándalos y cruces internos de las últimas semanas.

Esa lectura es la que el Gobierno pretende instalar de cara a la segunda mitad del año: priorizar la comunicación de los resultados económicos por sobre la exposición de las disputas internas, en un esquema en el que la interna con Villarruel es, para la Casa Rosada, un capítulo secundario frente al objetivo de sostener el programa de reformas.

Lo que viene

La respuesta de Santilli no cierra la disputa, pero marca una línea de conducta del nuevo jefe de Gabinete frente a los cruces internos del espacio libertario: bajar el tono público sin resignar la posición oficial. El desafío, de cara a los próximos meses, será sostener esa estrategia en un Senado donde Villarruel continúa al frente de la presidencia del cuerpo y donde el oficialismo necesita acompañamiento legislativo para avanzar con su agenda de reformas.