La diputada nacional Lilia Lemoine publicó el jueves un extenso mensaje en la red social X en el que acusó a la vicepresidenta Victoria Villarruel de mantener un alineamiento político con la diputada Marcela Pagano y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. El posteo derivó en un cruce público entre Villarruel y la Casa Rosada, luego de que el propio presidente Javier Milei lo reposteara.
Según el planteo de Lemoine, Pagano sería la autora de las publicaciones que la vicepresidenta difunde en su cuenta de X desde 2024, en el marco de una estrategia compartida entre ambas dirigentes y con puntos de contacto con el gobernador bonaerense.
El contenido de la acusación:
Lemoine sostuvo además que Villarruel y Pagano habrían sido “cómplices” en un intento de impulsar un juicio político contra Milei, y sugirió vínculos de la vicepresidenta con el mundo del fútbol a través de la dirigencia de la AFA. El mensaje incluyó también menciones a la interna dentro del espacio de izquierda, en referencia a la conformación de listas del Frente de Izquierda – Unidad.
Se trata de una serie de afirmaciones que, hasta el momento, no fueron confirmadas por ninguna de las partes mencionadas. Ni Pagano, ni Kicillof, ni el entorno de Villarruel emitieron una respuesta formal al contenido específico de la denuncia de Lemoine, más allá del descargo que la propia vicepresidenta realizó por la vía indirecta de cuestionar la salud del debate público.
El repost presidencial, la chispa del conflicto:
Lo que transformó el posteo de Lemoine en un episodio de repercusión nacional fue la decisión de Milei de replicarlo en su cuenta personal. Ese gesto fue interpretado dentro y fuera del oficialismo como un respaldo implícito del Presidente a la denuncia de la diputada, lo que motivó la respuesta directa de Villarruel horas más tarde.
El hecho se inscribe en un patrón de comunicación que el propio Milei utiliza con frecuencia: la amplificación de contenidos de dirigentes propios como forma de marcar posición política sin necesidad de una declaración directa. En este caso, la estrategia derivó en una escalada con su propia vicepresidenta.
Antecedentes de tensión entre Lemoine y Villarruel
Lemoine, una de las dirigentes más cercanas al círculo íntimo del Presidente, no es ajena a cruces con otros sectores del espacio libertario. Su rol como una de las voces más activas de LLA en redes sociales la posicionó en el centro de varias polémicas internas a lo largo de la gestión, en un esquema donde la comunicación digital ocupa un lugar central en la estrategia del oficialismo.
El contexto de fondo
El episodio se da en un momento de reacomodamiento del Gobierno tras la salida de algunos funcionarios y la llegada de otros, con el objetivo declarado de reducir el “ruido institucional” de cara a la segunda mitad del mandato. La disputa entre Lemoine y Villarruel, sin embargo, expone que las tensiones internas del espacio libertario persisten más allá de los cambios de gabinete.
Fuentes de Casa Rosada consultadas por distintos medios optaron por no profundizar en el contenido específico de las acusaciones de Lemoine, y centraron su respuesta institucional en el pedido de que la vicepresidenta “arme su proyecto y compita”, en línea con lo expresado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli.




