Javier Milei y Demian Reidel, extitular de Nucleoeléctrica Argentina y exjefe del Consejo de Asesores Económicos, difundieron en redes sociales el paper académico “Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns” (“Escala mínima viable, extinción y escape bajo rendimientos crecientes”). El trabajo busca dar sustento teórico formal al programa de desregulación que impulsa el Gobierno desde diciembre de 2023.
El Presidente ya trabaja en un segundo documento centrado en la relación entre desregulación y crecimiento, que según fuentes de Casa Rosada está casi terminado. Ambos textos formarían parte de una serie más amplia que Milei y Reidel proyectan someter a arbitraje académico en una revista especializada.
Un modelo matemático para la batalla cultural
El paper, de 30 páginas, sostiene que toda economía tiene una escala mínima por debajo de la cual el colapso es inevitable. Los autores identifican dos fuerzas capaces de empujar a un país por debajo de ese umbral: la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación estatal.
El modelo introduce el concepto de “cuñas” (wedges) para describir impuestos, trámites y regulaciones que se interponen entre el esfuerzo y su resultado. Según el documento, cada cuña adicional eleva el piso necesario para sobrevivir y reduce el techo de crecimiento posible. Milei y Reidel definen tres umbrales clave: el de extinción, el piso de retorno y el de despegue, que en conjunto determinan si una economía puede sostener una trayectoria de expansión o queda atrapada en el estancamiento.
De Davos al Ministerio de Desregulación
El trabajo profundiza ideas que Milei ya había expuesto en el Foro Económico Mundial de Davos, en enero de 2026, donde definió al área de desregulación como el “Ministerio de los Rendimientos Crecientes” y le atribuyó a Federico Sturzenegger 13.500 reformas estructurales. El propio ministro compartió el paper en redes y lo describió como la formalización matemática de las políticas de desregulación que lleva adelante su cartera.
El documento cuestiona la premisa de rendimientos decrecientes que domina buena parte de la microeconomía tradicional. Para los autores, la división del trabajo, la innovación y la acumulación de conocimiento generan rendimientos crecientes, y los modelos clásicos eligieron el supuesto contrario porque resulta matemáticamente más simple de resolver. Reidel llamó a esto la “trampa neoclásica”, un concepto que Milei ya había planteado en sus escritos previos.
Un trabajo teórico, no una calibración empírica
Los propios autores aclaran que se trata de un “paper de teoría certificada, no de macro calibrada”: una prueba de concepto matemática y no una estimación cuantitativa aplicada a la Argentina real. El documento no ofrece cifras concretas sobre el stock de capital per cápita necesario para el país ni una medición de la brecha de productividad frente a economías comparables.
Esa ausencia de números específicos es señalada por parte de la cobertura especializada como el punto más débil del trabajo: el paper construye el andamiaje conceptual del programa económico oficial, pero deja pendiente la traducción empírica de dónde se ubica la Argentina respecto de ese umbral mínimo.
El correlato político
Para el Gobierno, el paper no es un ejercicio académico aislado, sino la formalización de un diagnóstico que viene sosteniendo desde el inicio de la gestión: la herencia recibida dejó al país por debajo de su escala mínima viable, por lo que el ajuste y la desregulación no serían una opción entre varias, sino la única vía de supervivencia posible.
En ese sentido, la producción académica funciona como respaldo intelectual de la agenda de reformas (laboral, impositiva, regulatoria) que la administración de La Libertad Avanza intenta profundizar en la segunda mitad de su mandato, en momentos en que el debate sobre el ritmo y el alcance de esas reformas vuelve a instalarse en el Congreso.




