sábado, septiembre 19 2026
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El panorama de la estrategia económica oficial ingresa en una etapa de aceleración legislativa con el objetivo de encender los motores del aparato productivo. Tras los efectos recesivos derivados del ordenamiento macroeconómico, el equipo técnico conducido por Luis Caputo ultima los detalles para enviar al Congreso el denominado “Súper RIGI“, una versión corregida y ampliada del régimen de incentivos que busca capturar divisas de gran envergadura. Con esta jugada, la Casa Rosada pretende consolidar un marco de beneficios fiscales extraordinarios para sectores de alta tecnología e industrialización, en un intento por traducir la estabilidad financiera en crecimiento real.

El nuevo proyecto contempla una arquitectura impositiva sumamente agresiva para seducir a las corporaciones internacionales. Entre los puntos principales que evalúa la cartera de economía ,se destaca una reducción de la alícuota de Ganancias al 15%, mecanismos de amortización acelerada, arancel cero para la importación de bienes de capital y la exención total de retenciones a las exportaciones asociadas. Aunque originalmente la norma estaba pensada para nichos específicos, las conversaciones de última hora apuntan a dotar al régimen de una mayor horizontalidad, permitiendo que un espectro más amplio de la industria transable pueda subirse a la ola de desregulaciones.

En paralelo a los incentivos para los inversores, el oficialismo ha movido sus piezas en el tablero parlamentario convocando a una sesión especial para blindar otras dos iniciativas clave de su hoja de ruta. El temario incluye el tratamiento de la demorada “Ley Hojarasca“, orientada a barrer con unas setenta regulaciones que traban la actividad comercial, y la discusión sobre el recorte del régimen de “zona fría“. Esta última medida, que hoy otorga descuentos tarifarios en el servicio de gas a más de cuatro millones de hogares, asoma como el principal foco de tensión con los bloques de la oposición, dado el impacto directo que tendrá sobre los presupuestos familiares de cara al invierno.

Al final, el éxito de este paquete de leyes medirá la capacidad del Gobierno para sostener su iniciativa política y coordinar consensos con los sectores dialoguistas del Parlamento. El “Súper RIGI” se presenta como la gran apuesta oficial para transformar el equilibrio fiscal en un imán de inversiones genuinas que devuelva el dinamismo al empleo formal. En una Argentina que busca dejar atrás la inercia del estancamiento, la pulseada en el Congreso dictaminará si el modelo económico logra dotarse de las herramientas legales para consolidar su transformación o si debe postergar los plazos de la esperada reactivación.