Publicidad al palo: El marketing de Ulpiano Suárez para su candidatura
El escenario político mendocino ha empezado a definirse con bastante antelación en las oficinas de la Capital de nuestra provincia, donde el círculo cercano al poder busca instalar a Ulpiano Suárez como la pieza clave para el recambio de 2027. De acuerdo con el último sondeo de la consultora Opinión Mendoza, bajo la dirección de Víctor da Vila, el jefe comunal capitalino ha logrado tomar distancia de los demás aspirantes de la coalición gobernante, alcanzando un respaldo superior al 50% para dar continuidad al esquema de Cambia Mendoza. No obstante, esta ráfaga de optimismo basada en encuestas deja de lado las fricciones territoriales que el enfoque puramente urbano suele minimizar.
Esta subida en los sondeos ubica a Suárez con un 47,6% de imagen positiva y un 6,7% que lo ve como un sucesor “muy probable“, un caudal que entusiasma a quienes arman su estrategia electoral. Sin embargo, la puesta en marcha de una candidatura de peso no se limita a los límites de la Capital: el futuro de su proyecto depende de si logra romper el recelo de los departamentos del interior, donde la estampa de un intendente enfocado en vidrieras y servicios municipales no termina de encajar con las urgencias de las zonas productivas. El rastro de una gestión volcada principalmente a la estética urbana y al turismo podría convertirse en su mayor obstáculo cuando le toque discutir un plan de gobierno para una provincia con su estructura económica estancada.
Este posicionamiento parece ser interpretado por diversos sectores del radicalismo como una jugada publicitaria para cerrar la discusión interna de forma apresurada. Si bien los números lo favorecen ante una oposición dividida, el núcleo de rechazo acumulado —un 25,4% que lo descarta por completo y un 19,4% que lo ve poco viable— evidencia un piso de resistencia que no puede ignorarse. Para los referentes territoriales, la idea de que la provincia sea conducida nuevamente por una figura surgida de la “zona de confort” capitalina se percibe como una forma de mantener los privilegios de un sector privilegiado bajo una fachada de renovación.
Al final del día, el resultado de esta carrera anticipada por la gobernación estará atado a la capacidad de Suárez para traducir su nivel de popularidad en un programa que vaya más allá del arreglo de veredas y la seguridad urbana. La puja por el sillón de San Martín está en marcha, pero la memoria política de la región demuestra que los candidatos construidos sobre el calor del momento suelen desmoronarse cuando deben enfrentar los problemas estructurales de la provincia. En una Mendoza que exige resultados concretos y no solo buena imagen, el equipo de campaña del intendente deberá demostrar si tiene la profundidad necesaria para manejar un territorio diverso o si es simplemente el nombre elegido por un esquema que se niega a federalizar sus decisiones.




