¿Y Tadeo? ¿Y Petri? Ulpiano Suarez rompe la tregua y se anota en la carrera por la gobernación
La temprana definición del intendente capitalino agita la interna del oficialismo mendocino, que ya debate el perfil del sucesor entre la continuidad técnica de Tadeo García Zalazar y el empuje libertario de Luis Petri.
La política mendocina ingresó en una fase de ebullición que anticipa un 2026 de intensas definiciones estratégicas. Alfredo Cornejo, en el ejercicio de su segundo mandato, enfrenta el desafío de conducir una transición ordenada en una coalición que ahora integra orgánicamente a La Libertad Avanza tras el contundente triunfo legislativo de 2025. En este escenario, Ulpiano Suarez decidió quebrar la tranquilidad veraniega al confirmar públicamente que se “está preparando” para competir por la gobernación en 2027.
El intendente de la Ciudad de Mendoza busca capitalizar su alta visibilidad y una gestión urbana consolidada para posicionarse como una alternativa con peso propio, advirtiendo que la provincia no admite “improvisados” y que la sucesión requerirá de equipos con experiencia territorial probada.
El movimiento de Suarez responde, en parte, al protagonismo creciente de Tadeo García Zalazar dentro del esquema de poder provincial. El actual ministro de Educación y exintendente de Godoy Cruz es percibido por el “cornejismo” puro como la carta de mayor confianza para garantizar la continuidad del modelo administrativo.
García Zalazar combina un perfil técnico riguroso con el control del aparato partidario, activos que lo posicionan como el heredero natural para quienes priorizan la cohesión interna. Sin embargo, la ecuación se completa con la figura de Luis Petri, quien tras afiliarse formalmente a La Libertad Avanza y liderar la victoria oficialista en las urnas el año pasado, representa la renovación alineada directamente con la Casa Rosada.
Esta competencia tripartita obliga al oficialismo a gestionar un equilibrio delicado entre las aspiraciones personales y la necesidad de mantener la unidad del frente.
Mientras Suarez marca terreno desde la capital y García Zalazar refuerza su despliegue desde el gabinete provincial, Petri aparece como el interlocutor privilegiado con el gobierno de Javier Milei, un activo determinante en una provincia que ha ratificado su apoyo al rumbo económico nacional.
Con el inicio de este año electoral, Mendoza se convierte una vez más en el laboratorio político del país, donde la capacidad de sintetizar la tradición radical con la insurgencia libertaria definirá quién ocupará finalmente el Sillón de San Martín.




