Cuando las hordas de Mordor asedian la Ciudadela: La UNCuyo en jaque
Aquí no vamos a caer en el expediente fácil de negar las evidentes vinculaciones del Cornejismo con la fórmula Gabriel Fidel – María Flavia Filippini y su sello Sumar Universidad. Ya lo habíamos advertido en otro de nuestros artículos: “Al tono reflexivo de las declaraciones de Fidel se presenta un fuerte contrapeso: es el candidato de Cornejo. La influencia determinante del caudillo radical y de su partido en los asuntos internos de la Universidad es un elemento negativo que empaña buena parte de sus logros (reales y supuestos)”. Que Cornejo juega en esta elección, a estas alturas es algo difícil de ignorar. Incluso, cometió el imperdonable error de ir a votar a la Facultad de la que egresó, Ciencias Políticas, justo en la elección en la cual el Kirchnerismo recuperó poder electoral en esa unidad académica.
¿Por qué no se quedó en su casa? Es un gesto, el de ir a votar dándole de comer a sus enemigos, que no se puede entender. La influencia de los partidos políticos en el ámbito académico va en contra de la independencia institucional que se debería tener con respecto a agendas de poder externas, que desde hace décadas vienen usando a la Universidad de Conejillo de Indias de sus prácticas y estrategias.
Eliminadas como opciones electorales las fórmulas de Ismael Farrando – Jimena Estrella de Trayectoria y Renovación, y la de Proyecto Universidad Abierta, que encabezaban Javier Ozollo – Fernanda Bernabé, en el panorama político quedó en pie, como principal contrincante de Gabriel Fidel, Encuentro Plural, espacio que encabeza la fórmula Adriana García – Ana Sisti.
Las fotos de los últimos días reflejan cómo el Kirchnerismo más duro, el de los pañuelitos verdes, el de las agrupaciones estudiantiles y de graduados con vinculaciones directas con la estructura del PJ y, mucho más, con el Kicillofismo y el Cristinismo en Mendoza, ha terminado, finalmente, por decantarse en un apoyo manifiesto a García-Sisti.
Alguna vez nos referimos a “los modos reflexivos de García”, cuyo “discurso que intenta mostrar moderación en sus términos y preocupación ante los problemas de la Universidad” era uno de sus puntos más fuertes. Pero no nos engañemos. Detrás de sus buenas maneras siempre se encontró una identidad ideológica que la presencia de Sisti en la fórmula se encargó de fortalecer. Son Kirchnerismo duro y puro (eso más allá de las opiniones personales de algunos de los que forman parte de este espacio). El regreso al redil de las agrupaciones del peronismo universitario, que apoyaron en un principio a Ozollo, evidencian la alineación de García – Sisti, como ya alguna vez afirmamos, “con la matriz kirchnerista dominante en el peronismo universitario vernáculo”.
Los militantes que en estos momentos recorren las calles internas de la Universidad Nacional de Cuyo y los pasillos de sus facultades no llevan los pañuelos verdes de adorno. Los llevan como parte de un compromiso manifiesto con un proceso de transformación que poco tiene de universitario. Son los mismos que cuanta buena causa que se defiende por allí, por ejemplo la defensa de los recursos naturales o el rechazo a la violencia contra la mujer, la embarran con sus consignas ideológicas de “muerte al macho”, “libertad a Cristina”, “mi cuerpo mi decisión” y un larguísimo etcétera. Esta gente puede mostrar buenos modales cuando lo necesita, en esto es vital el discurso y la presencia de Adriana García, pero de ganar, sus agendas ideológicas (que siguen presentes en la Universidad), recuperarían espacio y recursos. Ojo, que los “morados” comparten varias de esas banderas, pero en el caso de las agrupaciones kirchneristas esto adquiere un sesgo mucho más pronunciado.
Si pensáramos a la Universidad Nacional de Cuyo como una Ciudadela, en este caso con murallas académicas, no materiales, la imagen se completaría mejor con las hordas de Mordor del Kirchnerismo sitiándola, y a punto de tomarla por asalto. Sabemos bien quién es Gabriel Fidel y a qué intereses responde, pero la pregunta que se impone es: ¿el electorado universitario sabe qué intereses se están encolumnando detrás de la fórmula García-Sisti? ¿O ya nos hemos olvidado del desgobierno de Alberto Fernandez, de la corrupción kirchnerista, de la desastrosa gestión de Kicillof en Buenos Aires, de la militancia camporista haciendo pie en los colegios secundarios?… esta gente, que ha perdido mucho poder a nivel nacional, quiere volver aquí en Mendoza, y conquistar la Universidad Nacional de Cuyo es su primera batalla.




