sábado, septiembre 19 2026
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La Cancillería argentina presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires por el ingreso no notificado del buque HMS Medway en aguas de jurisdicción nacional. La medida fue instruida por el canciller Pablo Quirno y se conoció este miércoles, aunque la nota había sido entregada el lunes 13 de julio.

El texto expresa “el más enérgico rechazo” a los movimientos del patrullero británico, al que describe como “ilegalmente destacado” en las Islas Malvinas. Según el comunicado oficial, el buque no fue debidamente notificado conforme a los acuerdos bilaterales vigentes y su recorrido involucró el tránsito por el mar territorial argentino.

Qué dice la protesta diplomática

El documento sostiene que la acción del Reino Unido constituye una violación a los compromisos asumidos por ambos gobiernos en la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991, que a su vez sustituye disposiciones de la Declaración de Madrid de 1990 sobre medidas de fortalecimiento de la confianza en el plano militar.

La Cancillería enmarcó el episodio dentro de “una política sostenida de actos unilaterales” por parte de Londres, en contravención de la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU. Esa resolución exhorta a ambas partes a abstenerse de modificar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca sin resolver.

El comunicado cierra con la fórmula histórica del reclamo argentino: la reivindicación de los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía” sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

El cruce con la agenda del Mundial

La difusión pública de la protesta se dio pocas horas después de que la selección argentina eliminara a Inglaterra en semifinales del Mundial 2026, partido en el que la cuestión Malvinas sobrevoló el ambiente. Tras el triunfo, jugadores argentinos desplegaron una bandera con la consigna “las Malvinas son argentinas”, lo que generó repercusión mediática en ambos países.

El affaire también tuvo un correlato futbolístico previo: el exdelantero inglés Gary Lineker había generado polémica en el Reino Unido al referirse al archipiélago como “las Falklands o las Malvinas” en un podcast, en la previa del cruce deportivo.

Qué sigue

La protesta formal no implica, por sí sola, una escalada diplomática mayor, pero reabre un frente sensible en la relación bilateral en momentos en que la agenda de gobierno prioriza otros ejes. El caso seguirá bajo seguimiento en la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, que aún no dio curso al pedido de audiencia con Quirno solicitado por la oposición.