Lourdes Arrieta habló con Oíd Mortales Diario sobre una peculiar foto durante la votación de San Jorge
La diputada nacional por Mendoza (ex La Libertad Avanza) Lourdes Arrieta analizó este jueves en diálogo con Oíd Mortales Diario la reciente aprobación del Proyecto San Jorge Cobre Mendocino en la Legislatura provincial. La legisladora criticó el enfoque del debate, aseguró que el tratamiento fue “demasiado pequeño” y advirtió que la iniciativa no cuenta con certificaciones ambientales internacionales que garanticen su transparencia y competitividad global. Aunque no fue de lo único que habló.
“La discusión fue muy chiquita”
Según la diputada, el debate político mendocino se concentró exclusivamente en determinar si San Jorge cumplía o no con la Ley 7722. Sin embargo, consideró que el eje real debería haber sido la existencia de auditorías externas y certificaciones internacionales, necesarias para validar el proyecto frente a los estándares globales de la minería sustentable.
“La discusión fue netamente pequeña, donde el político mendocino está acostumbrado a dar debates grandes con argumentos muy pequeños”, afirmó.
Certificaciones clave que —según Lourdes Arrieta— el proyecto no garantiza
La legisladora enumeró varias certificaciones ambientales y de trazabilidad que calificó como “indispensables” para un proyecto minero moderno:
- ISO 14001, que evalúa huella de carbono, huella hídrica e impacto ambiental.
- TSM (Towards Sustainable Mining), certificación canadiense adoptada en todo el mundo para minería sustentable.
- Copper Mark, sello internacional que determina si el cobre comercializado cumple con estándares de control estatal, transparencia y cuidado ambiental.
Sostuvo que estas certificaciones implican auditorías externas de alta exigencia y una inversión significativa. Según su visión, ni el grupo empresario Álvarez ni el Gobierno provincial brindaron garantías de tener los recursos necesarios para afrontar ese nivel de control.
“Es muy fácil someterse a auditorías locales de un gobierno de turno, pero para nada es fácil someterse a controles internacionales”, aseguró. Además, señaló que estos procesos requieren “estándares de transparencia sumamente importantes” y la participación de profesionales ambientalistas homologados incluso por organismos como la ONU.
Su postura y su voto hipotético
La diputada se definió como prominería sustentable, pero cuestionó la forma en que se trató el proyecto. Indicó que ella, de haber sido legisladora provincial, hubiera solicitado devolver San Jorge a revisión, para incorporar auditorías externas, participación ciudadana más amplia y mayor transparencia legislativa.
Criticó también el desarrollo de la audiencia pública, donde “sólo pudo disertar una legisladora de la oposición”, y observó con preocupación que el día de la aprobación “festejó parte del directorio de YPF”, lo que interpretó como señales de alineamientos políticos más que técnicos.
Opinión sobre la salida de Leila Gianni
Consultada sobre la renuncia de Leila Gianni al bloque libertario, respondió que desconoce sus motivos, pero apuntó contra la composición de La Libertad Avanza: “La Libertad Avanza es un rejunte de todos menos libertarios: massistas, kirchneristas, peronistas y radicales con peluca, todos rejuntados por perpetuarse en el poder”.
Sobre su relación con el espacio, sostuvo que su experiencia con ciertos sectores libertarios fue negativa, especialmente con los “fundamentalistas”.
Un momento personal durante la votación
Hubo una foto de la mendocina viendo la votación en su casa en plena votación que se viralizó más que algunos votos. La legisladora contó que en ese momento seguía la sesión junto a su hermano Timo, con quien destacó la participación del diputado Armando Magistretti, de quien dijo tener “mucha estima y buena relación”.
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Finalmente, sobre unas historias que subió a su cuenta de Instagram recientemente contando que tuvo una relación con un hombre libertario pero que cortó porque el joven no mostró compromiso, dijo. “Tengo mala experiencia con libertarios, pero con libertarios fundamentalistas, porque hay algunos que tienen cierta empatía hacia el prójimo. La verdad, es que a mí no me gustan los fanáticos fundamentalistas ni de un lado ni del otro. A mí, mis padres, me enseñaron a respetar la opinión ajena y me gusta ser escuchada también. Creo que lo de princesos es en general: son muchos los varones y mujeres que no quieren compromiso. Es una crisis de valores”.




