Peti Lombardi, durísimo con los desdoblamientos: “En febrero vamos a elegir el concejal más caro de la historia”
Lombardi aseguró que los desdoblamientos municipales no son más que una maniobra política que terminará costando millones y dejando urnas semivacías. “Este capricho lo van a pagar los vecinos”, afirmó.
En su paso por Manso Stream, el presidente de la Cámara de Diputados y titular de la UCR Mendoza, Andrés “Peti” Lombardi, dejó una de las definiciones más contundentes del escenario electoral que se aproxima en seis departamentos: los desdoblamientos de febrero son un gasto innecesario que terminará saliendo muy caro a los contribuyentes.
Mientras Mendoza ya cerró su ciclo electoral con una participación alta para una legislativa (72%), algunos intendentes decidieron separar sus comicios municipales y trasladarlos a pleno verano. Para Lombardi, la movida no solo es política: es un costo que no tiene justificación técnica, financiera ni ciudadana.
“El concejal más caro”: qué quiso decir Lombardi
La frase recorrió la mesa y se instaló como síntesis del malestar oficialista:
“En febrero vamos a elegir el concejal más caro de la historia. Son elecciones que podrían haber costado casi cero unificadas, y ahora las van a pagar los vecinos”, lanzó.
Lombardi explicó que cuando las elecciones se hacen en conjunto con el calendario nacional o provincial, la mayor parte del gasto la absorbe el Estado nacional: logística, impresión, seguridad, escrutinio, traslado de urnas y viáticos.
Al separarlas, esos costos se duplican y recaen totalmente sobre cada municipio.
“Los vecinos de Maipú, San Rafael, Santa Rosa, La Paz, Rivadavia y Luján van a tener que pagar un proceso electoral entero solo para definir bancas del Concejo”, insistió.
¿Para qué desdoblar en febrero? La política detrás de la jugada
Sin nombrarlos, Lombardi apuntó directamente a los intendentes del PJ:
“Fue una especulación política. Leían que les iba a ir mal y decidieron desdoblar. Nada más”.
Según su análisis, los intendentes buscaron despegarse del clima nacional y provincial para intentar salvar concejalías en territorios donde el peronismo viene en franco retroceso.
Pero para el presidente de Diputados, la estrategia está destinada a fracasar:
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participación bajísima por ser pleno verano,
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fatiga electoral tras un 2025 cargado de urnas,
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y un peronismo “sin rumbo”, que no logra reconstruirse después del voto plebiscitario del domingo pasado.
El problema económico: “No estamos en condiciones de tirar plata”
Lombardi fue especialmente crítico en el aspecto financiero:
“No estamos en una situación donde los presupuestos públicos estén holgados. Hacer una elección extra es meterle presión de caja a municipios que ya están al límite”.
Remarcó que mientras algunos departamentos no tienen recursos suficientes ni para mantener limpios sus espacios públicos —caso Santa Rosa, al que calificó como “lleno de basura en las calles”— sí destinan millones para costear una elección aparte.
“Es contradictorio: no hay plata para servicios básicos, pero sí para imprimir boletas y montar un operativo electoral entero”, cuestionó.
Baja participación asegurada
Para Lombardi, otro efecto negativo será la legitimidad:
“Las elecciones departamentales siempre tienen menos participación. En febrero, peor. ¿Quién va a ir a votar en febrero?”.
Recordó que:
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Las nacionales son las de mayor concurrencia,
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Las provinciales bajan,
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Y las municipales bajan aún más.
Con clima de vacaciones, vendimias, recesos escolares y verano extremo, prevé un piso histórico de concurrencia, lo que dejaría concejos deliberantes elegidos por una fracción muy menor del electorado total.
Critica estructural: “Hay que repensar las elecciones intermedias”
Más allá del caso puntual de 2025, Lombardi empujó una discusión mayor:
“Las elecciones intermedias generan inestabilidad económica. Hay que repensarlas. Argentina y Brasil son los únicos países de Sudamérica que las tienen, y son los dos con más volatilidad”.
El diputado explicó que cada elección paraliza decisiones de inversión del sector privado y tensiona los presupuestos públicos. Propone avanzar, a futuro, en una reforma constitucional que permita ordenar el calendario y evitar sobredosis de urnas.
La frase que ordena el debate
Lombardi lo dejó claro antes de cerrar:
“Pensar en el mendocino primero. No en la interna, no en el cálculo político. Eso es lo que distingue a Mendoza del resto”.
Y ahí quedó expuesto el núcleo del mensaje: mientras unos desdoblan para especular, otros unifican para gobernar.




