sábado, septiembre 19 2026
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La alianza entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza se consolida y entra de lleno a los seis departamentos que votarán en febrero. En San Rafael, Cornejo apuntó contra Omar Félix por separar las elecciones para evitar derrotas y cargar los costos a las comunas. Mientras el oficialismo provincial afila su estrategia, el peronismo se enfrenta a un escenario cada vez más adverso.


La política mendocina entró en modo efervescente antes de tiempo y Alfredo Cornejo lo sabe. En un escenario post 26 de octubre donde nada está completamente acomodado, el gobernador eligió la capital simbólica del peronismo —San Rafael— para lanzar un mensaje que no admite dobles interpretaciones: la alianza Cambia Mendoza – La Libertad Avanza no solo se mantiene, se profundiza, y planea entrar al sur con los tapones de punta.
Y de paso, como quien no quiere la cosa, le dejó un recordatorio áspero a Omar Félix: el desdoblamiento fue un error político, económico y estratégico. Un error nacido de la especulación electoral.

Lo que hizo Cornejo fue más que una declaración: fue un alineamiento explícito hacia 2025 y, si se mira de reojo, también hacia el 2027. Porque cuando el gobernador habla de alianzas “para ganar y para toda la vida”, lo que está haciendo es ordenar el tablero y marcar quién está adentro del proyecto a largo plazo y quién quedó a mitad de camino buscando justificativos.

Un pacto que incomoda al PJ y deja expuesto al demarchismo

Cornejo no dejó margen de duda:
“Cambia Mendoza y La Libertad Avanza competirán juntos en los seis departamentos. Vamos en alianza como en octubre”.

La frase, más allá de su tono administrativo, encierra una provocación política para varios actores. Para el PJ, que esperaba que el acuerdo entre radicales y libertarios fuese algo ocasional, y que ahora ve cómo CM y LLA se consolidan como un binomio estable, homogéneo y con un programa firmado.
Y para el PRO demarchista, al que Cornejo volvió a recordarle que su salida fue más un capricho que una convicción. “Estuvieron siete años aliados y recién en el octavo descubrieron todo lo que estaba mal. Eso es un divorcio”, remató Cornejo, marcando que mientras CM y LLA acuerdan con papeles y programa, otros improvisan sobre la marcha.

El sur mendocino observa todo en tiempo real. Y Cornejo lo sabe: por eso eligió intervenir desde ahí, con un tono tan electoral como pedagógico. Porque en su lectura, el triunfo legislativo del 26 de octubre en el sur —tres de cinco diputados y tres de cuatro senadores— no fue casualidad: fue una señal de que el PJ ya no controla esa zona como antes.

El “error” de Omar Félix: gastar más para tratar de perder menos

Pero si hubo un punto donde Cornejo tensó al máximo fue en su crítica al desdoblamiento de las elecciones decidido por los intendentes peronistas, con Omar Félix a la cabeza.
Lamento que los municipios no hayan aprovechado la oportunidad de elegir todo en octubre. Han generado costos innecesarios para sus arcas. Fue especulación electoral”.

La frase desnuda la lectura política del gobernador: los intendentes PJ separaron sus elecciones para evitar el arrastre negativo del clima nacional. Y lo hicieron sabiendo que, cuando las elecciones son concurrentes, los gastos los asume Nación y Provincia.
Separarlas significa que el municipio paga todo: logística, personal, urnas, infraestructura, comunicación. Un gasto monumental para comunas donde cada peso cuenta.

Para Cornejo, esa maniobra no sólo demuestra improvisación, sino algo peor: miedo electoral.
Miedo a repetir el escenario que ya vivieron en Malargüe, Tunuyán y Lavalle, donde el peronismo cayó incluso en territorios históricos.
Miedo a volver a perder en San Rafael si el voto municipal se mezcla con el humor nacional.
Miedo, en definitiva, a que la alianza CM–LLA se consolide como el nuevo bloque competitivo del interior provincial.

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Una Nochebuena política y un mensaje de fondo

El calendario marca que el 24 de diciembre vence el plazo para inscribir alianzas. Mientras la mayoría de los intendentes piensan en el arbolito y los actos protocolares, Cornejo ya está pensando en febrero, en 2027 y en sostener un proyecto que trascienda mandatos.
Que lo diga en San Rafael no es casual: es un golpe calculado. Un recordatorio de que la política mendocina se ordena alrededor de poder real, no de relatos municipales.