sábado, septiembre 19 2026
🇦🇷 Oficial:
🟦 Blue:
BTC:
Ξ ETH:
💵 USDT:

El Gobierno nacional oficializó una profunda reducción en la estructura de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). A través del Decreto 655/2026, publicado el lunes en el Boletín Oficial, el organismo pasó de 645 a un máximo de 272 unidades organizativas, un recorte cercano al 58%.

La medida lleva la firma del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, y responde a un diagnóstico oficial que detectó un “sobredimensionamiento funcional” en la CNEA, organismo descentralizado que depende de la Secretaría de Asuntos Nucleares. El objetivo declarado es simplificar la gestión y eliminar niveles burocráticos acumulados durante décadas.

Un organigrama más chico, no una parálisis del área nuclear

La estructura anterior incluía 2 autoridades políticas, 11 gerencias de área, 240 departamentos y 283 divisiones. Con el nuevo esquema, el organismo reporta directamente a Presidencia y Vicepresidencia, y queda organizado en siete gerencias: Energía Nuclear, Investigación y Desarrollo de Grandes Proyectos, Aplicaciones Nucleares a la Salud, Producción de Radioisótopos, Seguridad Nuclear y Ambiente, Articulación Institucional, y Coordinación General.

La gerencia de Investigación y Desarrollo de Grandes Proyectos —que incluye al reactor CAREM, el proyecto insignia de diseño nacional de un reactor modular pequeño— se mantiene dentro del nuevo esquema. El decreto le da a la conducción de la CNEA un plazo de 60 días para elevar la estructura de nivel inferior (departamentos y divisiones) y completar así la reorganización.

El ajuste llega a menos de un mes de las protestas gremiales por la desvinculación de 61 trabajadores contratados, un episodio que había generado tensión entre el sindicato del organismo y la conducción libertaria.

La polémica con Telenueve

La reestructuración derivó además en un cruce público. Desde la cuenta de la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina se cuestionó a las periodistas Andrea Duplá y Agustina Díaz por afirmaciones vertidas al aire en Telenueve, en las que —según el comunicado oficial— se sostuvo que el Gobierno había frenado el CAREM y se lo describió como un proyecto de fabricación de satélites.

Desde la oficina de comunicación se remarcó que el CAREM es un prototipo de reactor nuclear, desarrollo que corresponde a la CNEA, y que la fabricación de satélites es competencia de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), un organismo distinto. El comunicado calificó el error como una confusión entre ambos entes.

El satélite que sí avanza

Mientras se discutía este cruce, la CONAE continuó con el desarrollo del SABIA-Mar, su próximo satélite de observación oceánica. El equipo completó su fabricación en las plantas de INVAP, en Bariloche, y ya se encuentra en la etapa final de ensayos, con un lanzamiento previsto para el primer semestre de 2027. El proyecto medirá clorofila y actividad pesquera en el Mar Argentino con una resolución superior a la de otros satélites en operación.