Otro golpe a la política mendocina: Arce, suspendido por violencia de género
El Concejo Deliberante de Tupungato apartó por 15 días al edil del Partido Federal tras una denuncia por maltrato psicológico, simbólico y económico contra una abogada de la comuna. La votación dejó a Arce sin respaldo político y a un paso del juicio de destitución.
La política mendocina vuelve a sumar un capítulo de desgaste institucional, esta vez en Tupungato, donde el concejal Facundo Arce (Partido Federal) quedó temporalmente fuera de funciones tras ser denunciado por violencia de género por una abogada del propio Concejo Deliberante. El caso, que demandó un año de pesquisa interna, terminó con una votación que no dejó lugar a dudas: ocho ediles apoyaron su suspensión, solo uno se abstuvo y ninguno salió en su defensa. Para Arce, que ahora tiene 15 días para presentar argumentos y evitar un juicio de destitución, el panorama se vuelve cada vez más oscuro.
Una denuncia que explotó adentro del Concejo
La denuncia no habla de golpes ni agresiones físicas, pero sí de un comportamiento reiterado que, según el informe de la comisión investigadora, encuadra en violencia psicológica, simbólica y económica, ejercida en contexto laboral contra una asesora jurídica del cuerpo legislativo. El detonante surgió en una reunión de comisiones, donde —según la documentación interna— el trato del concejal cruzó límites que ya no podían ser ignorados.
La comisión, presidida por Natalia Tejera e integrada por ediles de la UCR y otros espacios, defendió la investigación como un trabajo “serio, institucional y transversal”. Esa frase no es menor: siempre que un organismo político decide abrir una causa de violencia de género hacia adentro, todos saben que el costo es alto y la lupa social, inevitable.
Otro escándalo en una semana caliente para la dirigencia
El expediente Arce aparece, además, en un contexto en el que los errores, desbordes y papelones de la dirigencia local empiezan a acumularse sin pausa. Hace apenas días, otro concejal, Martín Antolín (LLA), quedó en el centro de la tormenta tras ser sorprendido manejando alcoholizado en plena Arístides, en un descapotable, situación que derivó en una multa de casi 4 millones de pesos, inhabilitación para conducir y una licencia política prácticamente obligada.
La sensación ciudadana es obvia: los escándalos se suceden más rápido que las explicaciones, y los concejales mendocinos parecen empeñados en agrandar la lista.
Arce pide abogado —y culpa al intendente
En la misma jornada de la votación, Arce salió a hablar con los medios. Primero, pidió que el municipio le pagara un abogado porque —según dijo— no tiene dinero para afrontar el juicio político. Y después subió el tono: acusó directamente al intendente Gustavo Aguilera de operar políticamente contra él y de “vulnerar sus derechos”.
El discurso de víctima frente al “poder político local” puede sonar funcional a ciertos climas sociales, pero choca con una realidad ineludible: la denuncia existe, la comisión investigó y el Concejo votó la suspensión con mayoría aplastante.

Una votación demoledora
La fotografía final de la sesión deja claro que nadie quiso quedar pegado. Votaron por la suspensión Mónica Benítez, Jorge Llul, José Luis Giulianani, Daniel Pantaleo, Natalia Tejera, Marcela Granizo —presidenta del Concejo—, y los peronistas Marcelo Sánchez y Ruth Lucero.
El único que se abstuvo fue Antonio Balderrama (Cambia Mendoza).
Un dato político clave: nadie votó en contra.
El aislamiento de Arce ya no es solo jurídico. Es político.
¿Puede evitar la destitución?
La pregunta que atraviesa Tupungato ahora es si Arce tiene margen real para sostener su banca. La comisión investigadora fue contundente y la suspensión por 15 días parece más una antesala que una resolución. Si su defensa no logra desarmar el cuadro, el concejal quedará al borde de la destitución.
Un año de investigación, testimonios, documentos y un Concejo completo votando casi en bloque no parecen el mejor escenario para revertir nada.




