Latorre advirtió que Mendoza necesita más infraestructura para sostener su salto energético
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, advirtió este viernes que el crecimiento energético de Mendoza deberá ir acompañado por nuevas obras de infraestructura. Lo planteó durante el Mendoza Energy Summit, que se desarrolla en el Hotel Hilton Mendoza, al referirse al avance del petróleo, las renovables y la minería. “Si hay más producción, la infraestructura nos limita”, señaló, y remarcó la necesidad de ampliar la capacidad de transporte, transmisión eléctrica y logística de la provincia.
La funcionaria lo planteó durante el encuentro energético realizado este viernes en Mendoza, ante empresarios y referentes vinculados con los hidrocarburos, la generación eléctrica, las renovables y la minería.
La ministra profundizó uno de los puntos que planteados previamente por el gobernador Alfredo Cornejo: después de avanzar con el recambio de operadores y nuevas adjudicaciones petroleras, la discusión comienza a trasladarse hacia qué infraestructura necesitará Mendoza si efectivamente logra aumentar su producción.
“Tenemos que quitar ciertos obstáculos que pueden llegar a poner un techo en el mediano plazo a esa expansión que nosotros avizoramos del sector”, sostuvo Latorre.
El transporte como eje central del crecimiento productivo
Latorre señaló que el mapa de operadores mendocinos cambió como consecuencia de dos procesos: las nuevas licitaciones provinciales y la salida de YPF de distintos campos maduros mediante el Plan Andes, que permitió el ingreso de otras compañías.
Según explicó, la estrategia oficial apunta a encontrar operadores con estructuras adaptadas a yacimientos convencionales y, al mismo tiempo, orientar una mayor proporción del capital hacia exploración, recuperación y nuevas perforaciones. “Preferimos que ese capital de las empresas vaya al campo, vaya a desarrollar esos recursos”, afirmó.
“Si hay más producción, la infraestructura nos limita”, advirtió Latorre, quien sostuvo que Mendoza deberá aprovechar y mejorar la capacidad existente, pero también desarrollar nuevas obras que permitan transportar el petróleo adicional.
La preocupación ya había sido expuesta por el Gobierno provincial. Durante una misión energética en Houston, Cornejo explicó que la red de ductos de Mendoza fue desarrollada históricamente para abastecer el mercado interno, principalmente las destilerías de Luján de Cuyo y La Plata, y planteó que el nuevo escenario requiere obras que permitan mejorar la conexión con otros mercados.
En esa oportunidad también mencionó la necesidad de avanzar sobre caminos, conexiones eléctricas, logística y nuevos ductos para acompañar el crecimiento de la actividad en el Sur provincial y el eventual desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza.
Latorre identificó además otra cuestión que, a criterio del Gobierno, condiciona la competitividad de los operadores locales: el precio al que se comercializa la producción mendocina. “La provincia de Mendoza hoy tiene un precio castigado y eso afecta también la posición y la competitividad de sus operadores”, afirmó.
La ministra sostuvo que esa situación deberá ser trabajada conjuntamente entre el sector privado, la Provincia y el Gobierno nacional.
Una nueva ley para intentar llevar más capital a los yacimientos
El planteo sobre inversión también atraviesa la reforma de la Ley provincial de Hidrocarburos 7.526, cuyo envío a la Legislatura fue anunciado durante la jornada.
La normativa vigente fue sancionada en 2006 y establece que los concesionarios de explotación pagan una regalía del 12% sobre los hidrocarburos producidos, porcentaje que el Poder Ejecutivo puede reducir hasta el 5% teniendo en cuenta la productividad, las condiciones y la ubicación de los pozos.
Latorre sostuvo que, casi 20 años después de la sanción de esa ley, cambió tanto la tecnología utilizada por la industria como la realidad de los campos mendocinos y la forma en que se movilizan las inversiones.
La ministra defendió una lógica en la que el Estado busque incentivar que más recursos privados terminen destinados a exploración, recuperación de producción y tecnología.
“Si hay mayor exploración, va a haber mayor producción”, explicó. Su argumento es que ampliar la actividad puede incrementar a su vez la base sobre la cual la Provincia percibe regalías, en lugar de aumentar la presión sobre proyectos que pierden atractivo económico.
El desafío también aparece en la energía eléctrica
La ministra hizo hincapié en la incorporación de cerca de 800 MW de potencia renovable concretada por Mendoza durante los últimos años y proyectó que los proyectos en desarrollo pueden llevar a la provincia hacia una escala cercana al gigavatio de capacidad solar instalada. Ambas cifras fueron presentadas por la ministra durante su exposición.
Pero más generación necesita también más capacidad para transportarla. En julio, Latorre informó oficialmente que Mendoza estaba financiando cuatro nuevas líneas de transmisión eléctrica destinadas a permitir la conexión de parques renovables y aumentar la capacidad del sistema.
Además, la Línea de Alta Tensión Cruz de Piedra, de 22 kilómetros y 220 kV, ya fue puesta en funcionamiento con el objetivo de aumentar la seguridad y capacidad de transmisión de la red y habilitar nuevas inversiones en generación.
“La infraestructura puede ser un atractivo para las inversiones o un obstáculo si no está disponible”, había señalado la propia Latorre al referirse a los proyectos eléctricos provinciales. El Gobierno informó además que la primera de las nuevas líneas previstas será la del Valle de Uco.
Las hidroeléctricas vuelven a ganar importancia
Dentro de ese esquema, Latorre ubicó también a la generación hidroeléctrica como una pieza importante para acompañar el crecimiento de las renovables. Provincia y Nación firmaron esta semana un convenio para avanzar conjuntamente en un proceso licitatorio nacional e internacional de los sistemas hidroeléctricos Los Nihuiles y Diamante, con el objetivo de garantizar su continuidad operativa y atraer nuevas inversiones.
Durante el Summit, Latorre explicó que las hidroeléctricas tienen una característica especialmente útil en un sistema donde crece la participación solar: permiten administrar la generación con mayor flexibilidad.
La ministra las describió como “grandes baterías de agua”, en referencia a la posibilidad de regular el recurso y disponer de generación cuando el sistema eléctrico lo requiere. El complejo Los Nihuiles, ubicado sobre el río Atuel, cuenta con una capacidad instalada aproximada de 290 MW.
La modernización de esos sistemas aparece así vinculada no solamente con la continuidad de la generación hidroeléctrica, sino también con un esquema eléctrico en el que Mendoza pretende incorporar cada vez más energía de fuentes renovables.
La minería sumará una nueva demanda de energía
El tercer elemento que Latorre incorporó al análisis fue la minería. La ministra sostuvo que el eventual desarrollo de proyectos mineros de mayor escala en la Cordillera requerirá potencia disponible de manera continua y segura, lo que obliga a pensar con anticipación tanto la generación como las redes de transmisión.
“No hay posibilidad de desarrollar la economía andina y todos los proyectos mineros que hay si no hay posibilidad de tener una potencia instalada que pueda abastecer de forma continua y segura esa actividad”, sostuvo. El planteo conecta sectores que tradicionalmente fueron analizados por separado.
Los nuevos desarrollos petroleros requerirán logística, servicios y capacidad para transportar producción. Los parques solares necesitan líneas para conectarse, y una red con una participación creciente de generación intermitente requiere fuentes capaces de aportar estabilidad.
El próximo paso del salto energético
La Provincia busca atraer más capital y generar más energía, pero ahora debe preparar la infraestructura para sostener ese crecimiento si los proyectos avanzan hacia una escala mayor.
El punto de partida no es el mismo que años atrás, Mendoza cuenta con una red petrolera existente, incorporó nueva capacidad de generación solar, puso en funcionamiento obras de transmisión y acaba de acordar con Nación el proceso para renovar dos de sus principales sistemas hidroeléctricos.
El desafío será que esa infraestructura siga creciendo al ritmo de las inversiones. Si Mendoza logra producir más petróleo, generar más electricidad y avanzar con la minería, la próxima discusión ya no será solamente cuánto capital consigue atraer, sino cómo mover y abastecer esa nueva producción.




