El gobernador Alfredo Cornejo envió a la Legislatura de Mendoza un proyecto de ley para crear Enlace Estudiantil, un programa destinado a que alumnos del nivel secundario realicen prácticas formativas en empresas e instituciones mientras cursan sus estudios. La iniciativa busca fortalecer el vínculo entre la educación y el sector productivo para facilitar la inserción laboral de los jóvenes una vez que egresen.
La propuesta, elaborada en conjunto por los ministerios de Educación, Cultura e Infancias y de Producción, pretende institucionalizar una política pública orientada a que los estudiantes incorporen experiencia práctica antes de finalizar el secundario. Además, contempla incentivos y acompañamiento tanto para los alumnos como para las empresas que participen del programa.
Un puente entre la escuela y el mundo del trabajo
Según explicó el Ejecutivo provincial, el objetivo es que los jóvenes puedan aplicar los conocimientos adquiridos en las aulas en entornos reales de trabajo, desarrollar nuevas habilidades y conocer de primera mano el funcionamiento de empresas e instituciones.
La iniciativa apunta a reducir una de las principales dificultades que enfrentan quienes buscan ingresar al mercado laboral: la falta de experiencia. En ese sentido, el Gobierno sostiene que comenzar a vincular a los estudiantes con el sector privado antes de finalizar sus estudios puede mejorar sus oportunidades de empleo.
El programa también busca fortalecer competencias como el trabajo en equipo, la responsabilidad, la organización y la adaptación a dinámicas laborales, habilidades que hoy son cada vez más demandadas por el sector productivo.
Continuidad de programas ya existentes
Desde la Casa de Gobierno señalaron que el proyecto toma como base la experiencia de los programas Enlace y Enlazados, implementados durante los últimos años para promover la incorporación de trabajadores al sector privado mediante incentivos económicos.
Con Enlace Estudiantil, el Ejecutivo pretende ampliar ese esquema hacia el ámbito educativo y convertirlo en una política permanente mediante una ley provincial, otorgándole mayor estabilidad y previsibilidad.
La intención es que las empresas puedan abrir sus puertas para recibir estudiantes en instancias de formación práctica, mientras el Estado coordina y acompaña el desarrollo del programa.
El rol del sector privado
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la participación del sector privado como actor clave en la formación de los futuros trabajadores.
El Gobierno provincial sostiene que las empresas no solo generan empleo, sino que también pueden contribuir a la capacitación de los jóvenes, permitiéndoles adquirir experiencia antes de su ingreso formal al mercado laboral.
Para incentivar esa participación, el proyecto prevé mecanismos de acompañamiento y estímulos económicos, aunque los detalles específicos deberán analizarse durante el tratamiento legislativo.
Qué debatirá la Legislatura
Ahora será la Legislatura provincial la encargada de analizar el proyecto y definir su aprobación, modificaciones o eventual sanción.
Entre los aspectos que seguramente serán objeto de debate figuran las condiciones bajo las cuales se desarrollarán las prácticas, las responsabilidades de las empresas participantes, los mecanismos de supervisión por parte del Estado y la protección de los estudiantes durante su formación.
También se analizará el alcance de los incentivos previstos y el impacto presupuestario que tendrá la implementación del programa.
Una apuesta para mejorar la empleabilidad
La iniciativa se enmarca en una estrategia provincial orientada a fortalecer la relación entre el sistema educativo y el aparato productivo mendocino.
En un contexto donde uno de los principales desafíos para los jóvenes es acceder a su primer empleo, el Ejecutivo considera que sumar experiencia laboral durante la etapa educativa puede convertirse en una herramienta para mejorar la inserción laboral y responder a las necesidades del mercado.
Con el envío del proyecto a la Legislatura, Mendoza abre un nuevo debate sobre el vínculo entre educación y empleo, con el objetivo de que los estudiantes finalicen el secundario no solo con conocimientos académicos, sino también con experiencia práctica que facilite su ingreso al mundo del trabajo.




