Seis impuestos explicarán el 85% de toda la recaudación tributaria consolidada de la Argentina durante 2026, según el Vademécum Tributario elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El dato surge en medio de un país que sostiene 150 tributos distintos entre los tres niveles de gobierno.
El informe proyecta una recaudación consolidada equivalente al 26,6% del Producto Bruto Interno para este año. De ese universo de 150 gravámenes, apenas diez explican el 94% de los ingresos fiscales totales. Los 140 tributos restantes, la inmensa mayoría de las figuras impositivas vigentes, aportan solo el 6% de la recaudación.
Los seis grandes recaudadores:
El IVA encabeza el ranking con el 6,71% del PBI, equivalente al 25% de la recaudación total. Le siguen los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, con el 5,12% del PBI, y el impuesto a las Ganancias, con el 4,86%. Estos tres tributos nacionales concentran, por sí solos, una porción decisiva del financiamiento estatal.
Completan el grupo de los seis principales el impuesto provincial a los Ingresos Brutos (3,94% del PBI), el impuesto a los créditos y débitos bancarios —conocido como impuesto al cheque— con el 1,59%, y la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH) municipal, con el 0,70%.
Al sumar los cuatro tributos siguientes en importancia —combustibles líquidos, derechos de importación y tasa estadística, derechos de exportación y otros gravámenes municipales—, la concentración trepa al 94% de toda la recaudación.
Una radiografía de la complejidad fiscal:
De los 150 tributos identificados, 40 corresponden a la Nación, 28 a las provincias y 82 a los municipios. La cifra bajó respecto de 2025, cuando se contabilizaban 155, por la eliminación de cinco impuestos nacionales —automotores, objetos suntuarios, seguros, telefonía celular y embarcaciones de recreo— derivada de la Ley de Modernización Laboral.
El contraste es elocuente: más de la mitad de los tributos vigentes en el país son municipales, pero ese nivel de gobierno recibe apenas el 13,3% de cada 100 pesos recaudados. El resto se reparte entre el Tesoro nacional (23,1%), la ANSES (28,3%) y las provincias junto a la Ciudad de Buenos Aires (35,3%).
El debate de fondo: simplificar sin resignar recaudación:
El hallazgo del IARAF alimenta un debate que el Gobierno nacional instaló como prioridad para 2026: la simplificación tributaria. El Ejecutivo prepara una reforma que busca reducir la cantidad de impuestos distorsivos, entre ellos el impuesto al cheque y los derechos de exportación, además de avanzar en una eventual unificación de alícuotas de IVA y una baja en Ganancias para empresas.
La subsecretaria de Ingresos Públicos había planteado que la reforma se apoya en tres pilares: equilibrio fiscal, reducción de la presión tributaria y simplificación absoluta del sistema. El objetivo declarado es que el cumplimiento de las obligaciones fiscales no exija un esfuerzo administrativo desproporcionado, tanto para pequeños contribuyentes como para grandes inversores.
El dato de concentración del IARAF refuerza el argumento oficial: si diez tributos explican casi toda la recaudación, los 140 restantes generan costos de cumplimiento y litigiosidad desproporcionados respecto de lo que efectivamente aportan a las arcas públicas. La discusión, sin embargo, no está saldada. Cualquier eliminación de tributos provinciales o municipales —como Ingresos Brutos o las tasas de Seguridad e Higiene— requiere el acuerdo de gobernadores e intendentes, que dependen de esos recursos para financiar sus estructuras.
El Fondo Monetario Internacional incluyó la reforma tributaria entre los compromisos asumidos por la Argentina, con el objetivo de que el Gobierno presente una propuesta formal antes de fin de año. Entre las recomendaciones del organismo figura ampliar la base del impuesto a las Ganancias, que hoy alcanza solo al 8,2% de los asalariados registrados.




