LLA lidera la identificación partidaria joven con el 39%, muy por delante del kirchnerismo
La Libertad Avanza es el espacio político con el que más se identifican los jóvenes argentinos, según una nueva encuesta nacional. El relevamiento midió que el 39% de los consultados de entre 18 y 35 años se reconoce en el espacio libertario, frente a apenas el 24% que se identifica con el peronismo o el kirchnerismo.
El estudio, realizado entre el 8 y el 13 de junio sobre 643 casos a nivel nacional, muestra una fragmentación marcada del resto del arco político: el PRO y la UCR obtienen apenas el 1% cada uno, mientras que la izquierda de los trabajadores alcanza el 7%. Un dato no menor: el 26% de los jóvenes no se identifica con ningún espacio partidario.
La brecha etaria dentro del propio electorado joven
La identificación con LLA no es uniforme entre los propios jóvenes. Entre quienes tienen entre 25 y 35 años, el respaldo al espacio libertario trepa al 46%, mientras que entre los más jóvenes —de 18 a 24 años— baja al 30%. En ese último segmento, además, el 42% directamente no se identifica con ningún partido, lo que sugiere una generación más volátil y menos anclada a estructuras tradicionales.
Una brecha de género que se profundiza
El otro eje central del sondeo es la diferencia entre varones y mujeres. El 47% de los hombres jóvenes se identifica con LLA, contra apenas el 30% de las mujeres. Esa distancia se replica en otras variables: los varones evalúan más positivamente la gestión de Javier Milei (56% frente a 39%) y son más optimistas respecto del futuro económico (62% contra 48%).
En el otro extremo, casi la mitad de las mujeres jóvenes —el 47%— afirmó que preferiría un cambio de rumbo de cara a 2027, mientras que entre los varones esa proporción cae al 31%. La brecha de género aparece así como uno de los datos más consistentes de todo el relevamiento y plantea un desafío de comunicación política diferenciado por sexo.
El respaldo se sostiene
Más allá de la identificación partidaria, el estudio detectó que el 56% de los jóvenes votaría por mantener el rumbo del Gobierno nacional de cara a las elecciones presidenciales de 2027, frente a un 40% que preferiría un cambio.
Ese respaldo conviene con un cuadro económico exigente: el 57% de los jóvenes consultados aseguró no poder ahorrar o tener dificultades para llegar a fin de mes. Es un dato que convive, sin contradecirlo necesariamente, con el sostenimiento del rumbo político, y que marca un fenómeno ya observado en otros sondeos: la evaluación del proceso de reformas se separa, para buena parte de los jóvenes, de la coyuntura personal inmediata.
La corrupción, nueva prioridad
El relevamiento también incorporó un dato de agenda: por primera vez, la corrupción se ubicó como la principal preocupación de los jóvenes, con el 21% de las menciones, por delante de los bajos salarios (18%), el desempleo (16%) y la inflación (10%). Llamativamente, incluso entre los jóvenes identificados con LLA, el 29% señaló a la corrupción como el problema más urgente del país, un indicador que el propio espacio libertario deberá procesar de cara a la campaña de 2027.
El segmento sin identificación, la variable clave de 2027
El 26% de jóvenes que no se identifica con ningún espacio partidario emerge como el bloque más disputado hacia las próximas elecciones. Según el estudio, el 61% de ese grupo evalúa negativamente la gestión nacional, lo que lo convierte en un electorado más crítico que el promedio y, a la vez, en el terreno donde se jugará buena parte de la próxima batalla electoral.
La combinación de estos datos —liderazgo claro de LLA en la identificación partidaria, brecha de género sostenida y un cuarto del electorado joven todavía sin definición— compone un mapa complejo para el año que viene. El desafío para el oficialismo será consolidar el núcleo duro sin perder de vista a los segmentos donde la identificación es más débil: las mujeres jóvenes y los menores de 25.




