sábado, septiembre 19 2026
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Las exportaciones argentinas cerraron 2025 con u$s87.111 millones, un crecimiento interanual del 9,3% y el segundo registro más alto desde 1993. Sin embargo, detrás de ese número convive una realidad estructural que el mapa del INDEC vuelve a confirmar: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba explican en conjunto el 67% de las exportaciones del país.
Buenos Aires se mantiene como la principal exportadora con us31.684 millones (el 36,4% del total), impulsada por material de transporte terrestre y manufacturas industriales. Santa Fe aportó us16.190 millones (18,6%), con predominio de harinas, pellets y aceites vegetales. Córdoba completó el podio con u$s10.913 millones (12,5%), con fuerte presencia de cereales y productos primarios.

El agro sigue siendo el motor, pero la energía gana terreno

Más de un cuarto de las exportaciones totales corresponden al sector oleaginoso, que en 2025 aportó us25.046 millones. El complejo sojero solo explicó us21.442 millones, un 24,6% del total. En segundo lugar aparece el complejo petrolero-petroquímico con us11.772 millones, y el complejo maicero sumó us6.660 millones.

El rubro Combustibles y Energía pasó de representar apenas el 2,6% en 2015 al 13% en 2025, con exportaciones por más de us11.000 millones. La Patagonia es el principal motor de ese cambio. Neuquén duplicó sus exportaciones respecto al promedio reciente y alcanzó us4.534 millones, con el petróleo crudo como principal producto. Chubut también mostró un fuerte crecimiento, con u$s3.966 millones, impulsado por hidrocarburos, pesca y metales .

La Región Patagónica alcanzó el 18,8% de las exportaciones nacionales en 2025, impulsada principalmente por los complejos energéticos y mineros. Es el ascenso más significativo registrado en la última década y refleja el impacto concreto del desarrollo de Vaca Muerta sobre la geografía exportadora del país.

La periferia existe: quiénes quedan afuera del mapa

La contracara del podio pampeano-patagónico es el estancamiento de buena parte del interior. La Rioja registró el desempeño interanual más crítico del país, con una caída del 25,7% en sus ventas al exterior. Chaco exportó apenas u$s235 millones, el 0,3% del total nacional. Formosa directamente figura con el 0,0% de participación en el mapa del INDEC.

Esos números no son anecdóticos. Son el resultado acumulado de décadas de modelos productivos cerrados, subsidios mal asignados y estructuras políticas que desincentivaron la inserción en mercados externos. Región NEA —Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa— representó apenas el 1,3% de las exportaciones totales del país en 2025. Cuatro provincias, millones de habitantes, y una participación marginal en la generación de divisas.

Cuyo tampoco escapa a esa lógica, aunque con matices. La región apenas alcanzó el 3,8% de las exportaciones nacionales en 2025. Mendoza, la provincia más dinámica, aportó el 1,8% del total (unos u$s1.565 millones) con una canasta exportadora diversificada: vino, ajo, aceite de oliva y frutas de carozo. Una matriz productiva de valor agregado que, sin embargo, sigue siendo pequeña en relación al peso real de la economía provincial. El potencial existe; lo que faltó durante años fue un marco macroeconómico que lo habilitara.

El cambio de modelo y lo que está en juego

Los datos del INDEC no son solo una fotografía del presente: son el argumento central de la discusión sobre qué tipo de país se quiere construir. Durante décadas, el kirchnerismo sostuvo un esquema de retenciones, restricciones cambiarias y sustitución de importaciones que castigó a las economías regionales más competitivas y protegió a las menos eficientes.

Los productos agroindustriales (históricamente dominantes) redujeron su participación relativa en el total exportado, aunque continúan creciendo en términos absolutos, generando u$s51.473 millones en 2025. En simultáneo, sectores como la energía y la minería avanzan con fuerza, traccionados por inversiones que el régimen anterior bloqueó o demoró.

El mapa de las exportaciones provinciales es también un mapa del potencial no realizado. Provincias con recursos naturales, suelos productivos y capital humano que todavía exportan poco porque el Estado nunca terminó de quitarse del camino. La apertura de la economía, la baja de retenciones y la normalización cambiaria iniciadas en diciembre de 2023 apuntan exactamente a modificar esa ecuación.

La región NEA fue la que más creció en términos relativos en 2025, con un alza del 20,9%, impulsada por los complejos yerbatero y forestal. Mendoza, por su parte, lleva señales mixtas con exportaciones vitivinícolas en retracción durante 2025, pero con una recuperación del 21,9% interanual en abril de 2026. Es sin duda alguna una señal de lo que ocurre cuando el Estado deja de ser un obstáculo.

Tres provincias argentinas