sábado, septiembre 19 2026
🇦🇷 Oficial:
🟦 Blue:
BTC:
Ξ ETH:
💵 USDT:

Argentina rompió en mayo de 2026 todos sus registros históricos en materia energética: las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron USD 1.745 millones, un salto del 167,1% respecto a igual mes del año pasado, según datos del INDEC difundidos esta semana por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Energía.

El saldo de la balanza energética cerró en USD 1.543 millones, el mayor superávit mensual de toda la serie histórica. El ministro de Economía, Luis Caputo, lo confirmó públicamente horas después de que el INDEC publicara el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA).

El petróleo desplazó a la soja

El dato más contundente del mes fue el cambio en el podio exportador. El crudo ocupó el primer lugar entre los productos exportados por Argentina, con USD 1.172 millones y una participación del 12,3% del total exportado. El maíz quedó segundo, la harina y pellets de soja tercera, y los porotos de soja cuartos.

Las exportaciones de petróleo registraron en mayo un incremento interanual del 322%, frente a los USD 278 millones del mismo mes de 2025. A ese salto se sumaron otras líneas del sector: propano creció 278%, butano 87% y naftas 32%.

El resultado energético se enmarcó en un desempeño general también récord. Las exportaciones totales del país alcanzaron USD 9.537 millones y la balanza comercial registró un superávit histórico de USD 3.504 millones, con un resultado positivo por trigésimo mes consecutivo.

Más volumen, no solo más precio

Un matiz relevante que aportan los datos del INDEC es la composición del aumento. Los precios de las exportaciones energéticas subieron 49,9% interanual, en parte por la tensión en los mercados internacionales de crudo, pero las cantidades exportadas crecieron 78,5%. Es decir, el mayor volumen físico exportado explica más que la suba de precios.

Esto distingue el resultado de mayo de un mero efecto de precio derivado del conflicto en Medio Oriente. Lo que está cambiando en Argentina es estructural: el país está dejando de ser exclusivamente una potencia agroexportadora para convertirse también en un exportador relevante de energía.

En los primeros cinco meses de 2026, las exportaciones de combustibles y energía acumularon USD 6.182 millones, frente a USD 4.272 millones en el mismo período de 2025, un incremento del 44,7% interanual.

El motor es Vaca Muerta

El fenómeno no es espontáneo. Detrás del salto exportador hay un proceso de inversión y expansión productiva que lleva años. En abril de 2026, la producción de petróleo en Argentina alcanzó los 899 mil barriles diarios, un aumento del 18% interanual. De ese total, 616 mil barriles corresponden a producción no convencional de Vaca Muerta, cuyo crecimiento interanual fue del 40%.

En los últimos años, Argentina avanzó en obras de infraestructura que ampliaron la capacidad exportadora: nuevos gasoductos, expansión de la red de oleoductos, mejoras en almacenamiento y mayor capacidad en puertos de exportación. Esas inversiones, combinadas con el crecimiento de Vaca Muerta, permitieron que el mayor volumen producido se tradujera en mayores ventas al exterior.

En paralelo, las importaciones energéticas del acumulado enero-mayo cayeron a USD 779 millones, contra USD 1.251 millones del mismo período del año anterior, una baja del 37,8%. Menos gasto en energía importada y más ingresos por ventas al exterior: ese doble movimiento explica el saldo récord.

El peso de la energía en la balanza

Las exportaciones de combustibles y energía de mayo equivalieron a prácticamente la mitad del superávit total del mes, aportando el 43,2% del saldo positivo de la economía argentina.
El mapa geográfico de los compradores muestra a Estados Unidos como el principal destino, con compras de USD 1.519 millones en el acumulado enero-mayo, seguido por Chile con USD 1.155 millones. China registró un salto del 411%, pasando a demandar USD 441 millones en el período

La consultora ABECEB estimó que las exportaciones totales del país rondarán los USD 100.000 millones en 2026, con un superávit comercial cercano a USD 20.000 millones, casi el doble del registrado el año pasado.