Adiós al lobizón y las palomas: Diputados le dio media sanción a la Ley Hojarasca con fuerte aval mendocino
El tablero parlamentario nacional dio un paso concreto hacia la modernización administrativa al aprobar y girar al Senado la denominada “Ley Hojarasca”. La iniciativa, diseñada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, cosechó 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones en la Cámara Baja. El proyecto propone barrer con un paquete de 70 leyes obsoletas, anacrónicas o de nulo cumplimiento efectivo, con el propósito de simplificar el andamiaje legal argentino y remover privilegios corporativos arraigados en el ordenamiento estatal.
El debate parlamentario se centró en la eliminación de regulaciones insólitas que sobrevivieron durante décadas en el digesto nacional. Entre los textos derogados se destacan el libre estacionamiento vitalicio para los legisladores nacionales, el control estatal sobre las carreras de palomas mensajeras, normativas previas a la llegada de la televisión a color y la célebre obligatoriedad del padrinazgo presidencial para los séptimos hijos varones. Para los defensores de la norma, la permanencia de estas estructuras representaba una carga burocrática inútil, abriendo una ventana de agilización para los trámites ciudadanos y comerciales.
La puesta en práctica de la votación dejó en evidencia la alineación de las fuerzas políticas mendocinas frente al plan de desregulación nacional. La delegación de la provincia en la Cámara Baja respaldó de manera mayoritaria la propuesta de la Casa Rosada; los legisladores Lourdes Arrieta, Facundo Correa Llano, Mercedes Llano, Álvaro Martínez, Julieta Asensio, Lisandro Nieri, Luis Petri y Pamela Verasay aportaron sus votos positivos al bloque oficialista y sus aliados. Por el contrario, el rastro del rechazo mendocino estuvo concentrado en las bancas peronistas de Martín Aveiro y Emir Félix, quienes fijaron su postura en contra de la reforma en sintonía con el bloque de Unión por la Patria.
Existe una sintonía de Mendoza con este proceso de ordenamiento normativo que no es una novedad del escenario nacional. En paralelo al debate en el Congreso, la provincia avanza con su propio esquema local de “limpieza legislativa” en la Legislatura provincial, transitando actualmente una tercera etapa orientada a dar de baja 134 normas en desuso dictadas entre los años 1976 y 1990. Con la media sanción obtenida en el plano nacional, la viabilidad de un Estado con menos trabas formales queda ahora supeditada a la decisión del Senado, donde se medirá la profundidad definitiva de este reordenamiento del digesto público argentino.




