Bloque regional en el Congreso: 7 gobernadores articulan un frente federal para condicionar la agenda económica
En una videoconferencia realizada este martes 24 de febrero, los mandatarios de Catamarca, Jujuy, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta y Tucumán formalizaron un espacio de coordinación política orientado a unificar la representación parlamentaria y exigir una descentralización efectiva de las decisiones nacionales.
La cumbre virtual, que reunió a Raúl Jalil, Carlos Sadir, Hugo Passalacqua, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo, se centró en la necesidad de que el aporte de las administraciones provinciales sea un factor determinante en la gobernabilidad y en la diagramación de las políticas de Estado.
El encuentro se produce en un escenario de reconfiguración legislativa tras la fractura del interbloque peronista en el Senado. Los legisladores Sandra Mendoza, Carolina Moisés y Guillermo Andrada —vinculados directamente a las gestiones de Tucumán, Jujuy y Catamarca— oficializaron la creación del bloque “Justicia Social Federal”. Esta nueva bancada justificó su autonomía bajo el argumento de que la falta de participación institucional y la ausencia en las comisiones constituye una “mala praxis parlamentaria” que desdibuja la representación de los intereses provinciales.
Los gobernadores subrayaron que esta estrategia no responde a fines electorales, sino a la urgencia de consolidar una posición común en temas críticos como la minería, el desarrollo energético, la producción agropecuaria y la infraestructura.
La hoja de ruta definida por los mandatarios contempla la institucionalización de reuniones periódicas para potenciar sinergias regionales y proyectar una agenda de inserción global. En este marco, el grupo confirmó su participación en el evento Argentina Week en Nueva York, previsto para el mes de marzo, donde buscarán posicionar sectores estratégicos ante inversores internacionales.
La premisa del bloque es clara, y es la del éxito del modelo económico nacional está supeditado a un federalismo de resultados que reconozca a las provincias como las unidades ejecutoras del crecimiento y garantice que el debate en el Congreso no ignore las asimetrías del interior.




