Interna al rojo vivo en Luján de Cuyo: denuncias de padrinazgos que dinamitan el relato de unidad del PJ
En las vísperas de los comicios del 22 de febrero de 2026, el peronismo de Luján de Cuyo atraviesa una de sus crisis más agudas debido a la circulación de declaraciones públicas que ponen bajo la lupa la transparencia de su armado electoral.
La supuesta cohesión de la lista de Fuerza Justicialista quedó herida de muerte tras trascender presuntas irregularidades vinculadas a la quinta candidata a concejal, María José Prospiti, y a quien encabeza la lista, Germán Kemmling, cuyo ascenso al parecer respondería más a un “dedazo” del actual presidente del PJ mendocino, Emir Félix, que a una voluntad real de las bases militantes del departamento.
La situación de María José Prospiti encendió todas las alarmas en el ámbito administrativo y político, dado que la candidata contaría con un contrato vigente en la Municipalidad de Santa Rosa pese a no residir en dicha jurisdicción y a que, según trascendió, nadie le conoce la cara en las dependencias de la comuna. Este antecedente de presunto “cobro sin prestación” no sería nuevo en la trayectoria de la dirigente, quien ya antes de la debacle del Frente de Todos en 2023 ostentaba un contrato en la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Así, la sombra de los “ñoquis” vuelve a oscurecer la propuesta electoral del PJ local, echando por tierra cualquier intento de renovación ética de cara al electorado lujanino.
En paralelo, la figura de Germán Kemmling, el abogado que se presenta bajo el barniz del “peronismo de Perón” y como el hombre del “consenso”, enfrenta cuestionamientos por el origen de su candidatura. Aunque públicamente se jacta de liderar la única lista peronista genuina, la realidad puertas adentro cuenta una historia de desplazamientos forzados.
El candidato natural para encabezar la lista de concejales era Juan Pablo Versini, un militante con vasta trayectoria y respaldo territorial que fue sorpresivamente relegado. La información que circula con fuerza en el peronismo provincial indica que fue el propio Emir Félix quien operó directamente para imponer a su alfil leal, Kemmling, sacrificando a Versini y dinamitando el pretendido acuerdo de unidad que intentaban vender a los afiliados.
Este panorama de tensiones y acomodos familiares dejó el camino despejado para que los competidores internos de La Cámpora fortalezcan su posición bajo una estructura de concertación que, a diferencia de la oficialista, parece exhibir una mayor pluralidad de fuerzas.
Mientras Kemmling y Prospiti intentan capear el temporal de las denuncias por irregularidades y padrinazgos verticales, las organizaciones nucleadas en torno al kirchnerismo —como la UST, La Base, La Patria es el Otro, el Movimiento Evita, Pueblo Unido y el Frente Grande— capitalizan el descontento de la militancia de a pie.
La interna mendocina de este 2026 demuestra que, detrás del discurso de la justicia social, persisten las viejas prácticas de la política de casta que el electorado hoy mira con lupa y creciente hartazgo.



