El Congreso retoma su pulso: así Martín Menem impulsa la reforma laboral y la baja de imputabilidad
Tras el receso estival, la Cámara de Diputados se prepara para salir de la inercia con una agenda cargada de temas de alto impacto. El titular del cuerpo, Martín Menem, inició una serie de contactos estratégicos para ordenar la tropa propia y seducir a los bloques aliados, con el objetivo de llevar al recinto un paquete de leyes que el Ejecutivo considera vitales para consolidar el ordenamiento del país antes del inicio de las sesiones ordinarias en marzo.
La actividad en el Palacio Legislativo comenzó a intensificarse con una convocatoria clave para este miércoles a la tarde. Martín Menem recibe a los jefes de los bloques que sostienen la gobernabilidad —PRO, UCR, Provincias Unidas e Innovación Federal—, además de la propia bancada de La Libertad Avanza, para coordinar la hoja de ruta parlamentaria y despejar las resistencias de los gobernadores que aún pujan por recursos en la mesa de negociación.
El objetivo primordial de este encuentro es poner en marcha la maquinaria de las comisiones de Legislación Penal, Familia y Legislación del Trabajo. La urgencia no es casual, ya que el oficialismo apuesta a que la Ley Penal Juvenil avance sin demoras y que la reforma laboral llegue a Diputados con la media sanción del Senado bajo el brazo el próximo miércoles 11 de febrero.
La estrategia de Menem consiste en distender la relación con aliados clave y neutralizar los intentos de la oposición por boicotear el quórum en una sesión especial prevista para finales de mes.
La Casa Rosada entiende que cada día de inactividad legislativa es tiempo que ganan las viejas estructuras sindicales para resistir el cambio; por ello, la prioridad absoluta es convertir los consensos políticos en leyes vigentes.
Martín Menem sabe que su rol es el de un articulador que debe transformar la mayoría electoral en una mayoría parlamentaria operativa, capaz de sancionar la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años y la modernización del mercado de trabajo, dos pilares que la sociedad demanda para garantizar la seguridad y el empleo genuino.
El escenario para esta segunda vuelta de las extraordinarias se presenta complejo pero favorable para la audacia política. Mientras el Ministerio de Economía monitorea el impacto fiscal de las reformas y se negocia con las provincias el reparto de Ganancias, en la Cámara Baja la orden es clara, y es la de activar el debate de inmediato.
Con el presupuesto 2026 y la desregulación laboral en el horizonte, los próximos días serán determinantes para definir si el Congreso se convierte en el motor del despegue nacional o si vuelve a quedar atrapado en las dilaciones que la Argentina del orden ya no puede permitirse.



