“Sacarme una foto es como pegarme un tiro”: esta es la imagen que le costó la vida a José Luis Cabezas
A 29 años del crimen de José Luis Cabezas, el relato de cómo el fotógrafo de Revista Noticias y el periodista Gabriel Michi lograron retratar al “hombre sin rostro” en las playas de Pinamar.
Se cumplen 29 años del asesinato del fotoperiodista de Revista Noticias José Luis Cabezas, el crimen que marcó a fuego al periodismo argentino y reveló las tramas mafiosas del poder en los años 90.
Pero fue justamente el detonante de aquella ejecución una fotografía. Se trataba de la primera imagen pública del empresario Alfredo Yabrán, el hombre más enigmático del país, quien se jactaba de que “ni los servicios de inteligencia” conocían su rostro. Cabezas rompió ese estigma con su propia vida.

Citando el relato de Gabriel Michi, compañero de Cabezas, en su libro Cabezas. Un periodista, un crimen, un país, la histórica captura se gestó en febrero de 1996 durante la temporada en Pinamar, donde el equipo de Revista Noticias montó una guardia periodística que terminaría siendo letal.
Yabrán, acusado por entonces por el exministro Domingo Cavallo de liderar una mafia narco enquistada en el poder, era un fantasma para la opinión pública, con fuertes contactos con el poder político, económico y de seguridad. Su frase de cabecera era: “Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la cabeza”.
La oportunidad surgió el 14 de febrero de 1996, cuando una fuente alertó a Michi sobre la llegada de “El tío” (como llamaban en clave a Yabrán) al balneario. Tras un primer intento fallido donde Cabezas óolo logró captarlo de espaldas ingresando a su mansión “Narbay” (anagrama de “Yabran”), los periodistas trazaron una estrategia de paciencia y camuflaje.
El viernes 16 de febrero, sabiendo que el empresario bajaba religiosamente a la playa a las 16 horas, Cabezas y Michi, acompañados por la esposa del cronista, ingresaron al balneario Marbella simulando ser turistas.
La maniobra
- La espera: Vieron a Yabrán caminar hacia el norte junto a su esposa, María Cristina Pérez.
- El “disparo”: Al regreso de la caminata, 40 minutos después, Michi y su esposa posaron como si fueran fotografiados.
- El engaño: Cabezas, fingiendo retratarlos a ellos, enfocó su lente hacia atrás y capturó a Yabrán caminando relajado por la arena, en primer plano y sin custodia visible. “Están es-pec-ta-cu-lar”, celebró el fotógrafo al revisar el material.

Esa imagen, publicada en la portada de Noticias el 3 de marzo de 1996, le puso cara al poder oculto y firmó, trágicamente, la sentencia de muerte de Cabezas, ejecutada brutalmente un año después, el 25 de enero de 19974, en una cava de General Madariaga.

Cabezas fue secuestrado a la salida de una fiesta. Horas después, su cuerpo apareció dentro de su propio auto, con dos disparos en la cabeza y el vehículo incendiado para intentar borrar pruebas.
La investigación judicial determinó que el crimen fue premeditado y tuvo como objetivo silenciarlo por su trabajo periodístico.
El asesinato provocó una conmoción nacional y se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad de prensa en Argentina. La consigna “No se olviden de Cabezas” marcó una época.


