sábado, septiembre 19 2026
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En la 67ª Cumbre de Jefes de Estado celebrada en Foz de Iguazú, el Mercosur aprobó una declaración especial que reafirma los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas y rechaza las acciones unilaterales del Reino Unido en materia de exploración y explotación de recursos naturales. El bloque regional volvió a posicionar la Cuestión Malvinas como un tema vigente del Derecho Internacional y de alcance regional.


La última cumbre del Mercosur dejó algo más que fotos protocolares y declaraciones diplomáticas de rutina. Los presidentes del bloque aprobaron una declaración especial sobre la Cuestión Malvinas que reafirma el respaldo regional a los derechos soberanos de la Argentina y cuestiona de manera explícita las medidas unilaterales adoptadas por el Reino Unido en el Atlántico Sur.

El documento fue consensuado durante la 67ª Cumbre de Jefes de Estado realizada en Foz de Iguazú y lleva la firma de los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además del canciller de Bolivia. También acompañaron representantes de Chile, Panamá y los Estados Asociados, reforzando el carácter regional del posicionamiento.

En el texto, los países miembros renuevan el respaldo a los derechos legítimos de la República Argentina en la disputa de soberanía relativa a las Islas Malvinas, junto con las islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. No se trata de una novedad, pero sí de una ratificación política en un contexto internacional cada vez más tensionado.

Rechazo a la explotación unilateral

Uno de los puntos centrales de la declaración es el rechazo explícito a la exploración y explotación unilateral de recursos naturales —tanto renovables como no renovables— en el área en controversia. Los jefes de Estado recordaron que este tipo de acciones no son compatibles con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que insta a las partes a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales mientras persista la disputa de soberanía.

El señalamiento no es menor. Desde hace años, el Reino Unido impulsa licencias para la explotación pesquera e hidrocarburífera en la zona, desconociendo los reclamos argentinos y consolidando, de hecho, una ocupación que la comunidad internacional nunca reconoció formalmente como legítima.

Al reafirmar esta posición, el Mercosur vuelve a marcar un límite político y jurídico, dejando constancia de que la controversia sigue abierta y que no existe consentimiento regional frente a las acciones británicas.

El frente diplomático y Naciones Unidas

La declaración también incluye un llamado a renovar gestiones ante el secretario general de la ONU, António Guterres, con el objetivo de retomar las negociaciones bilaterales entre la Argentina y el Reino Unido y avanzar hacia una solución pacífica en el menor tiempo posible.

Este punto conecta con una de las demandas históricas de la diplomacia argentina: que las resoluciones de Naciones Unidas no queden reducidas a meras expresiones declarativas, sino que se traduzcan en instancias reales de diálogo. Desde Londres, sin embargo, la respuesta ha sido sistemáticamente negativa, escudándose en el argumento de la autodeterminación de los habitantes de las islas.

El Mercosur respaldó los derechos argentinos sobre Malvinas y rechazó la  explotación del Reino Unido | MendoVoz

Acciones legales y Derecho Internacional

Otro aspecto relevante del documento es el reconocimiento del derecho de la Argentina a promover acciones legales contra actividades no autorizadas en el área en disputa, siempre en conformidad con el Derecho Internacional. Esta mención refuerza la estrategia jurídica que Buenos Aires viene desarrollando en foros multilaterales y tribunales internacionales, apuntando a responsabilizar a empresas y actores que operan sin autorización argentina.

En términos políticos, el respaldo regional fortalece esa posición y reduce el margen de aislamiento que el Reino Unido busca imponer en la discusión.

Coincidencias más allá de las diferencias

La cumbre tuvo lugar en un contexto de debates internos sobre el futuro del bloque y de tensiones visibles entre algunos mandatarios. El presidente argentino, Javier Milei, insistió en la necesidad de una reforma institucional profunda del Mercosur, mientras que Brasil, bajo el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva, mantiene una visión más gradualista de la integración regional.

Sin embargo, Malvinas volvió a funcionar como un punto de convergencia. A pesar de las diferencias ideológicas y estratégicas, el bloque mostró una posición común en uno de los temas más sensibles de la política exterior argentina.

Una causa que sigue abierta

Lejos de ser un asunto del pasado, la Cuestión Malvinas sigue ocupando un lugar central en la agenda regional. La declaración del Mercosur no resuelve el conflicto, pero reafirma algo clave: la disputa de soberanía continúa vigente, el respaldo regional se mantiene y las acciones unilaterales del Reino Unido no pasan inadvertidas.

En un escenario global marcado por la disputa de recursos estratégicos y el reordenamiento geopolítico, el pronunciamiento del bloque sudamericano vuelve a colocar a Malvinas donde la Argentina busca sostenerla desde hace décadas: en el terreno del Derecho Internacional, la diplomacia y la presión política multilateral.