Kast también ganó en Mendoza, pero… ¿es verdad que busca quedarse con la Patagonia?
José Antonio Kast se convertirá en el próximo presidente de Chile a partir de marzo de 2026, tras imponerse en el balotaje frente a Jeanette Jara. El líder del Partido Republicano obtuvo el 58,30% de los votos, contra el 41,70% de su rival, consolidando así su tercer intento electoral.
Los ciudadanos chilenos residentes en Mendoza también participaron de la segunda vuelta. En el Consulado General de Chile en Mendoza, ubicado en avenida Belgrano 1080, el resultado fue extremadamente ajustado.

Sobre un padrón de 1.800 personas habilitadas, solo 789 electores se presentaron a votar. Kast se impuso por una diferencia mínima: 385 votos contra 382 obtenidos por Jara.
José Antonio Kast, de 59 años, es abogado y fundador del Partido Republicano de Chile, creado en 2019. Su carrera política comenzó en la Unión Demócrata Independiente (UDI), fuerza históricamente vinculada a sectores que respaldaron la dictadura de Augusto Pinochet.
Fue diputado durante cuatro períodos consecutivos, hasta 2018. Su campaña se apoyó en un discurso de mano dura contra la delincuencia, combate a la inmigración irregular y una fuerte reducción del tamaño del Estado.
Aunque en la primera vuelta obtuvo el 23,92% y quedó segundo detrás de Jara (26,85%), Kast capitalizó el respaldo del conjunto del electorado de centroderecha y derecha, que en conjunto superó el 50%. Jara, en cambio, no logró reunir todos los votos del arco progresista ni sumar apoyos externos suficientes.
El presidente electo ganó en todas las regiones del país, con resultados contundentes en distritos como La Araucanía, donde superó el 70% de los votos.
Más allá del resultado electoral, la llegada de Kast a La Moneda genera atención en Argentina por su histórica postura nacionalista en temas de soberanía. Analistas advierten que su gobierno podría reavivar disputas territoriales vinculadas a la Patagonia y la Antártida.
Declaraciones que generaron polémica
Uno de los antecedentes más citados ocurrió en julio de 2020, cuando Kast reaccionó a un mapa oficial argentino que delimitaba la plataforma continental. En redes sociales, el entonces candidato escribió:
“Argentina ya nos ha robado suficiente territorio a los chilenos. Espero que el Gobierno se ponga firme frente a los delirios expansionistas de la izquierda radical argentina”, acompañando el mensaje con el hashtag #LaAntarticaEsChilena.

Estas declaraciones tuvieron fuerte repercusión regional y le valieron el calificativo de “antiargentino” en distintos sectores. Más allá de la polémica, reflejan una visión que coloca las cuestiones limítrofes en el centro del debate político.
La elección de Kast introduce un escenario de incertidumbre diplomática entre Chile y Argentina. Si bien ambos países cuentan con acuerdos vigentes y una larga tradición de resolución pacífica de controversias, la retórica del nuevo mandatario chileno podría devolver protagonismo a conflictos históricamente sensibles.
La relación con el gobierno de Milei
Paradójicamente, el Gobierno argentino de Javier Milei celebró oficialmente la victoria de Kast y expresó su voluntad de fortalecer la cooperación bilateral. Ambos líderes mantienen afinidad ideológica y Kast recibió apoyos públicos desde el espacio político que gobierna Argentina.

El desafío estará en cómo se sostendrá esa relación política ante eventuales reclamos o tensiones vinculadas a la soberanía territorial, especialmente en regiones estratégicas como la Patagonia y la Antártida.
Estos territorios mantienen un alto valor estratégico, geopolítico y simbólico para ambos países. La llegada al poder de un presidente con posiciones explícitas sobre estos temas podría poner a prueba el equilibrio histórico de la relación bilateral.
La evolución de la política exterior chilena bajo el liderazgo de Kast será seguida de cerca por Argentina, la región y la comunidad internacional, atentos a cualquier señal de revisión de límites, reclamos formales o reinterpretaciones históricas.


