sábado, septiembre 19 2026
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Mientras el gobernador bonaerense Axel Kicillof le aplica un “impuestazo” a los bancos, decidiendo que paguen 9 % de Ingresos Brutos por operar con bonos nacionales, en gran parte de su provincia el agua que corre por las cañerías podría matar… de a poco.


Un reciente informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) reveló que el 70% del territorio bonaerense tiene agua contaminada con arsénico. Más de 350 muestras de agua —red y pozo— dan cuenta de un problema masivo.

En varios municipios —especialmente en el corredor de la Ruta 5 y zonas aledañas a Mar del Plata— los niveles superan los 50 ppb (partes por billón), lo que para el ITBA implica “zona roja”: agua que no debería consumirse directamente.

En ciudades como La Plata, algunos barrios ya figuran en “alerta amarilla” (entre 10 y 50 ppb). Eso implica riesgo a mediano o largo plazo.

La ingesta prolongada de agua contaminada con arsénico se asocia a enfermedades graves: cáncer de pulmón o de laringe, fibrosis pulmonar, tos crónica, e incluso una condición endémica llamada HACRE (Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico).

Según los responsables del relevamiento, la contaminación —aunque natural, por la geología de la zona— constituye un serio problema de salud pública.

Mientras tanto, Kicillof “chorea” a los bancos

En simultáneo, con la opacidad que suele caracterizar estos movimientos, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof impulsó una reforma tributaria que le pega fuerte al sector financiero. Las entidades bancarias que operen con deuda pública nacional deberán afrontar un 9 % de Ingresos Brutos, una alícuota elevada en comparación con otros rubros.

El gobierno sostiene que es una forma de “recaudar más” en un contexto de crisis fiscal. Pero el impacto puede trasladarse —según advierten economistas y banqueros— al costo del crédito, y de ese modo, al bolsillo del ciudadano común.

Agua venenosa, impuestos “justicieros”

Mientras el pueblo bonaerense tiene que mirar con miedo el agua del grifo, el gobierno carga a los bancos con impuestos como si fueran villanos de historietas. Pero los verdaderos villanos aquí son otros: la desidia estatal, la negligencia sanitaria, el abandono de controles —y un sistema tributario que descarga el peso sobre los que ministran servicios esenciales.

Datos clave

  • El 70 % del territorio bonaerense tiene agua con arsénico según relevamiento del ITBA.
  • En varias localidades los niveles superan los 50 ppb —lo permitido por el Código Alimentario Argentino—, lo que implica prohibición de uso para consumo.
  • El riesgo incluye cáncer de pulmón y laringe, fibrosis pulmonar, HACRE.
  • El gobierno bonaerense quiere cobrar 9 % de Ingresos Brutos a los bancos que operen bonos nacionales.
  • Se estima que para algunos bancos la carga fiscal aumentará un 30–40 %.