Bonacci llevó un fierro a Blender: peronismo vintage, diplomacia de Montoneros y pánico
Lo del lunes en Blender con José Bonacci fue una clase magistral de cómo convertir un debate político en sketch explicativo de Peronismo For Dummies.
Este lunes, en plena transmisión del streaming de Tomás Rebord, Blender, José Bonacci, peronista multirrubro y flamante protagonista del escándalo que salpica a José Luis Espert con el narcotráfico, decidió que era un buen momento para sacar un arma.
Sí, un arma. En vivo. En un programa de YouTube. En 2025. Argentina, te amo.
Bonacci —dueño del sello Unite, ese espacio político que ya es como el Airbnb de las candidaturas desesperadas— estaba sentado al lado de Diego Guelar, ex Montoneros nivel aprendiz y ex diplomático nivel “y así y todo, de lo mejorcito que hemos tenido”. Y ahí, sin anestesia, el hombre sacó el arma, tiró la corredera y se la entregó a Guelar como quien le pasa un salero.
Mientras tanto, en la mesa, la mendocina Lourdes Arrieta, Manu Jove, la Enana Feudale y compañía oscilaban entre la risa nerviosa y el “¿qué está pasando?”.
La producción hizo lo único sensato: apagó las luces para que YouTube no los fulmine con un strike. Porque cortar el programa, jamás; pero morir desmonetizado, menos.
Esto es legal en Argentina?
En Blender, José Bonacci mostró a cámara un arma de fuego, se escucha cuando mueve la corredera y todos se ríen. pic.twitter.com/6H4pREVOpi
— lorem ipsum (@altashanta) November 17, 2025
El diálogo digno de sketch
Bonacci arrancó con filosofía:
Bonacci: “Yo tengo una solución para el peronismo que no sea la final… bueno, no, tengo una mejor. La expresidenta tira un tuit, el otro manda una carta documento… yo tengo la solución.”
Rebord, que todavía no sabía que estaba por entrar en Breaking Bad:
“Es buena, eh. Me parece bien.”
Acto seguido, Bonacci saca EL ARMA y dice:
Bonacci: “Se la voy a dar a Guelar. ¿Sabés lo que es esto, compañero Guelar?”
Guelar: “¡Sí!”
(Respuesta ideal cuando te acaban de entregar un arma en vivo y no sabés si es un chiste o un mensaje.)
Rebord, en modo pánico ilustrado:
“¡No lo enfoquen! ¡No lo enfoquen! Me tumban el stream. Seguimos en la oscuridad, por favor.”
Bonacci, completamente comprometido con la narrativa peronista retro:
Bonacci: “Es una de las 5000 que compró Evita en 1950. Es verdadera, mire el número.”
Guelar: “Sí, es verdadera.”
(Siempre chequeando, siempre diplomático.)
Ahí Rebord ya estaba viendo su canal caer en cámara lenta:
Rebord: “Bueno… es de chocolate.
Gente, Bonacci está haciendo un chiste. Un chistazo.
Por favor, reduzcan físicamente a Bonacci y sáquenle el juguete.
Chiste. Chiste.
Sigamos.”
O sea digamos…
Un peronista con problemas legales, un ex Montoneros con curriculum internacional, una diputada ex libertaria, un youtuber tratando de evitar un strike, y una pistola en medio de la mesa. Todo en vivo. Todo real. Todo argentino.
Y lo mejor: nadie explicó nada después. Porque en este país, cuando aparece un arma en un programa político, la noticia no es el arma. La noticia es que a nadie le sorprendió tanto.




